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Un niño recibe una descarga al colarse en una estación eléctrica

El menor, de 11 años, sufre quemaduras en el 40% de su cuerpo.

el 27 dic 2009 / 16:46 h.

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Escenario. Estación de Endesa en la calle Maravedí donde se produjo el accidente.

Una chiquillada que pudo acabar en tragedia mantiene a un menor ingresado en estado grave. Un niño de 11 años cayó en el transformador eléctrico de Cerro-Amate, en la calle Maravedí, en el barrio de Santa Aurelia, después de trepar por el muro de una gasolinera contigua y encaramarse al techo de la subestación. Desde allí, según las primeras hipótesis, intentó forzar la trampilla de la instalación del servicio eléctrico sin percatarse de que pisaba un elemento por el que circula corriente de uno de los transformadores, lo que le provocó una descarga eléctrica que le hizo precipitarse desde una altura de unos cuatro metros hacia el interior de la estación transformadora.

El menor, que permanece ingresado en Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Infantil del Virgen del Rocío con pronóstico grave aunque su estado es estable, sufrió quemaduras de primer y segundo grado en el 40% de su cuerpo. Según fuentes del servicio de emergencias del 112, los hechos tuvieron lugar en torno a las 17.20 horas del sábado, cuando recibieron la llamada de los servicios sanitarios alertando de que un niño se encontraba herido tras declararse un incendio en el transformador que surte de energía eléctrica a la zona del Parque Amate y el Cerro del Águila.

Al lugar del suceso se trasladaron varias dotaciones de la Policía Nacional, la Policía Local, Bomberos y efectivos de Endesa, además de los citados servicios médicos del 061, que encontraron al menor malherido aunque en estado consciente acompañado de otro menor, también varón, que no presentaba daños y que había sido el que había sofocado las llamas que rodearon a su amigo tras recibir el calambrazo de uno de los polos del transformador. Según los Bomberos, éste joven habría tratado también de aliviar el pequeño incendio que se desató en el interior de la estación por el chispazo.El accidente produjo, según las primeras hipótesis, una explosión y un posterior arco eléctrico provocado por la descarga que recibió el menor. Según Sevillana Endesa, saltó el sistema de protección que desconecta los transformadores y que se reengancha si no hay incidencias graves a los dos minutos. Esto propició que no tuviese efectos de cortes de luz para los clientes de la barriada.

Aunque las primeras pesquisas hablaban de una explosión originada por la introducción de algún objeto pirotécnico -un petardo o bengala tan propios de estas fechas navideñas-, desde la compañía eléctrica descartaron este extremo. En este sentido, se desconocen los motivos del chaval para acceder a un lugar señalizado como peligroso con sus pertinentes señales adheridas a las paredes de la construcción.
La subestación de Cerro-Amate es una instalación eléctrica amurallada y alambrada con pinchos al final del muro que la cerca y que cumple todas las medidas de seguridad exigidas en estos casos. Cuenta además con la particularidad de que no tiene a la vista los transformadores de alta a media tensión que alberga en su interior.

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