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La vida del revés

Kate Winslet, la imperfección más bella

Kate Winslet es una actriz extraordinaria. Pero lo más importante es que es fiel a sí misma, a lo que es y a lo que representa su feminidad

03 jun 2021 / 16:44 h - Actualizado: 03 jun 2021 / 16:56 h.
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Me gusta Kate Winslet. Así, sin más. Podría acabar aquí esta columna puesto que ya está todo dicho aunque voy a explicar algunas cosas para que se entienda esta afirmación tan rotunda que podría ser gratuita o caprichosa.

No hay personaje que haya encarnado esta actriz que no resulte inolvidable. La joven que sobrevivió al naufragio del Titanic («Titanic», 1197); la mujer que escuchaba historias leídas por un joven después de hacer el amor con él y después de cometer atrocidades en un campo de exterminio nazi («El lector», 2008); la modista que puso un pueblo de la Australia profunda del revés («El poder de la moda», 2015); o esa chica a la que intentan borrar la memoria para siempre («¡Olvídate de mí!», 2004); ya forman parte de la historia del cine, del buen cine.

La escuela británica de interpretación tiene su paradigma en la señora Winslet. Dicción perfecta; ni un gesto de más o mal colocado; expresión corporal que raya la perfección más exquisita; y un amor gigantesco por lo que se hace; convierten a Kate Winslet en un ejemplo a seguir.

Pero no solo me gusta la señora Winslet por estos detalles tan técnicos. Sobre todo es una mujer sensual, atractiva e inteligente. Con todos sus defectos a la vista, sin disimular ni un ápice. Es una mujer que no duda en devolver las pruebas fotográficas si retocan su imagen. Las arrugas de Kate Winslet son suyas y las muestra sin pudor alguno. Si tiene alguna debilidad la muestra sin tapujos. La señora Winslet es lo que se ve. Ni más ni menos.

Creo yo que esta mujer podría ser ese espejo en el que se mirasen miles de mujeres que se avergüenzan de cómo son al claudicar ante un canon de belleza impuesto por cuatro locos que creen que hay que convertirse en un palo seco para resultar atractivo; miles de mujeres que han aprendido una lección equivocada que consiste en sumar likes en una fotografía filtrada que muestra una ensoñación en lugar de una persona: miles de mujeres condenadas a querer perder medio kilo sea cual sea su peso. En Kate Winslet, la belleza en estado natural y sin contornos inventados, se convierte en un resplandor.

Me gusta Kate Winslet. Cómo actúa, como es capaz de leer un soneto de Shakespeare, como mira a la cámara sin complejo alguno y cómo la cámara se enamora de ella una y otra vez. Me gustan sus curvas imperfectas y esas patas de gallo que le hacen sentir viva. Aunque, por encima de todo, me gusta el ejemplo que da.

Una recomendación. Vea la serie de HBO «More of Easttown». La protagoniza ella. Se mezcla una trama policial muy clásica y dramática con un humor tan negro como arrebatador. Disfrutará. Y es posible se apunten a un club de fans de Kate Winslet. O que se monten uno propio como al que yo pertenezco; es decir, unipersonal y exclusivo.


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