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La aventura del amor

Una de las obras más conocidas de Shakespeare es el Sueño de una noche de verano, una comedia sobre el amor, el desamor, los celos y el derecho a elegir; cuya acción se sitúa en la Atenas clásica. Una noche singular, en la que el amor y la magia se entremezclan, dando lugar a las situaciones más disparatadas, que ha inspirado óperas, ballets, y películas como la dirigida por Michael Hoffman en 1999.

19 mar 2016 / 12:09 h - Actualizado: 14 mar 2016 / 15:57 h.
"Cine - Aladar","William Shakespeare"
  • Una escena de Sueño de una noche de verano realizada por Michael Hoffman en 1999. / El Correo
    Una escena de Sueño de una noche de verano realizada por Michael Hoffman en 1999. / El Correo
  • La adaptación cinematográfica de Hoffman es una de las pocas fieles al texto original. / El Correo
    La adaptación cinematográfica de Hoffman es una de las pocas fieles al texto original. / El Correo
  • Calista Flockhart logra una buena interpretación aunque cercana a su personaje televisivo Ally McBeal. / El Correo
    Calista Flockhart logra una buena interpretación aunque cercana a su personaje televisivo Ally McBeal. / El Correo
  • Pfeiffer y Bale en una escena de la película. / El Correo
    Pfeiffer y Bale en una escena de la película. / El Correo
  • Cartel de la película Sueño de una noche de verano. / El Correo
    Cartel de la película Sueño de una noche de verano. / El Correo
  • Cartel de la película Gnomeo y Julieta. / El Correo
    Cartel de la película Gnomeo y Julieta. / El Correo
  • Shakespeare puede ser divertido para los más pequeños. / El Correo
    Shakespeare puede ser divertido para los más pequeños. / El Correo
  • El rojo y el azul son los protagonistas de Gnomeo y Julieta. / El Correo
    El rojo y el azul son los protagonistas de Gnomeo y Julieta. / El Correo

Es bastante probable que William Shakespeare escribiera Sueño de una noche de verano mientras trabajaba en Romeo y Julieta, publicadas en fechas próximas, cuyo tema central, en ambos casos, es el del amor con destino trágico, fruto de la oposición de las familias de los amantes. Sin embargo, el tratamiento en uno y otro caso es completamente distinto. Mientras que la primera se ajusta al concepto de amor trágico, la segunda, presentando una situación de partida similar (la negativa del padre de Hermia a consentir su matrimonio con Lisandro) es una comedia con final feliz, merced a la intervención de la magia que sucede en una noche de verano. Sin embargo, en esa ingeniosa obra repleta de enredos, en la que la tragedia deviene en comedia, el argumento pone de manifiesto algo mucho más relevante y dramático que en Romeo y Julieta: lo que atribula a una de sus parejas protagonistas no es solo el ver impedido su amor, sino la situación a la que se enfrentaba la mujer que osaba desafiar la imposición de marido por parte de su padre, condenada por ley a elegir, de no plegarse, entre la muerte, o a la renuncia a la vida, encerrándose para toda ella en un convento. Una situación que, desde este Occidente del s. XXI nos parece atroz, pero que sigue existiendo en toda su crudeza en muchas partes del mundo.

Tres son las tramas que se entrelazan en Sueño de una noche de verano; tres mundos que convergen en una noche, todos coexistiendo por separado hasta que confluyen esa noche. Por una parte, tenemos a Teseo, Hipólita, Hermia, Lisandro, Helena y Demetrio, representantes de la clase social elevada, cuyos amores y desamores son el hilo central. En el palacio de Teseo, duque de Atenas, se está preparando la boda de este con Hipólita, cuando comparece frente a él Egeo, padre de Hermia, para invocar la ley de la ciudad, ya que su hija se niega a casarse con Demetrio, como él ha acordado, pues está enamorada de Lisandro, siendo correspondida por este. Helena, por su parte, está enamorada de Demetrio, por quien fue abandonada en favor de Hermia. Por otra, tenemos a Fondón, Membrillo, Flauta, Morros, Hambrón y Ajuste, artesanos metidos a actores, que preparan la representación de La dolorosísima comedia y la crudelísima muerte de Píramo y Tisbe, con el objeto de ser elegidos para actuar en la celebración de los esponsales de Teseo e Hipólita, y ganar con ello una renta vitalicia con la que subsistir. Y, por último, tenemos a Titania, y Oberón, reyes del reino de las hadas, marido y mujer, enfrentados por la negativa de Titania a entregar a Oberón al niño que ella cuida y que este le reclama. En el mundo de las hadas, en contraposición al de los humanos, la reina goza en igualdad frente a su esposo. Oberón emplea a Puck (o Robin el bueno), un duende, para que embruje a Titania, y se apiada de Helena, por lo que solicita a Puck que hechice a Demetrio. Puck aplica el jugo mágico a los ojos de Lisandro, por error, y ahí comienza el nudo de equívocos que se sucederán durante la noche, en la que todos los personajes se internan, por diversos motivos, en el bosque y los dominios de los seres mágicos que lo pueblan.

La adaptación cinematográfica de Hoffman, es una de las pocas fieles al texto original. Las variaciones que introduce, como trasladar la acción a una Atenas de la Toscana italiana en el s.XIX, las bicicletas en las que los protagonistas se desplazan, y que generan más de un momento cómico, o la presentación de las hadas y los duendes como unos seres nada inocentes, sino plagados de sensualidad, lo hace sin introducir una sola línea de diálogo. Hace suyo el texto, recreándolo de forma distinta a la tradicional, y ese es su gran acierto. Como la elección de actores, uno de los aspectos más criticados de la película. Son actores de cine, y se nota, cierto. No tienen, en algunos casos, la profundidad que pueden tener los que han encarnado a los personajes en otras adaptaciones, o en las grandes puestas en escena teatrales que de la misma obra se han hecho. Sin embargo, lo que hace diferente a la cinta de Hoffman es esa visión distinta que tiene de la historia y sus personajes, y quienes la interpretan lo hacen exactamente así. Las actuaciones de todos son más que correctas, y la encarnación de los mismos, brillante. Stanley Tucci es un Puck burlón magnífico, Rupert Everett es un Oberón caprichoso, egoísta, malcriado y lujurioso, perfecto, Michelle Pfeiffer es la encarnación de la sensualidad que impregna toda la visión que nos presenta el director a lo largo de la película, muy alejada de la candidez que a las hadas solemos atribuir, y Calista Flockhart , cuya actuación es la más criticada, por lo cercana que está en ella al personaje televisivo de Ally McBeal, realmente hace un estupendo papel, representando a una Helena más que dramática, casi neurasténica, que, leyendo el texto original, es perfectamente posible, y así lo entendió el director. La música, una de las bazas de la película, es otro de los aspectos criticados de la misma. A la música compuesta por Simon Boswell (que es también co-guionista), se suman, acertadamente, varias de las partes de A Midsummer Night´s Dream de Mendelssohn, que actúa como hilo conductor, sirviendo además como refuerzo de que se trata de una adaptación de la obra shakesperiana, y también, intercaladas, varias piezas operísticas muy conocidas, como el brindis de La Traviata, o el Intermezzo de Cavalleria Rusticana, las cuales, por una parte, sirven para contextualizar históricamente la época en la que Hoffman sitúa la acción, y, por otra, a aumentar la sensación de irrealidad buscada. Mención especial requiere (y en este aspecto hay unanimidad) la ambientación, apoyada en una preciosa fotografía (especialmente difícil teniendo en cuenta que la mayor parte de la acción transcurre de noche), los decorados, y la localización de exteriores, que hacen posible que el reino mágico parezca sacado directamente de las ilustraciones de Cicely Mary Baker.

En suma, el Sueño de una noche de verano de Hoffman es una muy buena adaptación de la obra homónima, al tiempo fidedigna con el texto original y tremendamente personal en cuanto a la interpretación de la misma, que merece la pena ver. Si es posible, olvidando las numerosas adaptaciones previas, y con el texto original en la mano. Y sin olvidar, si no gusta, que nada de lo visto es cierto, pues no es mas que un sueño: el sueño de una noche de verano.

Shakespeare para niños visto por ellos mismos

(Jimena tiene 6 años. Y medio. Es la autora de este texto).

Me ha gustado bastante. Es una peli con momentos tristes, con momentos bonitos, y felices. Me ha llamado mucho la atención que no dice Érase una vez, porque todas las películas empiezan diciendo Érase una vez. La peli se llama Gnomeo y Julieta, aunque la historia de verdad se llama Romeo y Julieta. La película va de gnomos que al principio hay como dos grupos que no son amigos y hacen competiciones. Hay muchísimos gnomos, y dos humanos. Los gnomos son rojos y azules. Son gnomos de jardín. A la señora le gusta el azul, y odia el rojo, y el señor al revés. Hay dos gnomos que se enamoran y luchan por estar juntos, y se llaman Gnomeo y Julieta. Al principio se pelean por una orquídea. Cuando cogen la flor se dan cuenta de que se quieren. Se caen los dos al agua y se dan cuenta de que uno es azul y el otro rojo. Julieta se separa corriendo y Gnomeo la persigue porque le gusta aunque sea roja. A Julieta también le gusta. La rana se desmaya al pensarlo. Julieta se pone triste porque la rana le dice que solo le va a ver una vez. No pueden estar juntos porque sus familias son diferentes. El padre de Julieta se ha equivocado, porque piensa que tiene otro novio. A Julieta no le gusta. Gnomeo y Julieta se encuentran y se quedan encerrados. Se encuentran con un flamenco que les ha asustado y que es un animal, no el baile flamenco, y que dice cosas aburridísimas y bla bla bla. Julieta y Gnomeo se han enamorado. El flamenco pide un deseo que es volver mañana y ellos también quieren. Los rojos destruyen una planta que es muy importante para los azules. Los azules dicen que tienen que matar a todos los rojos, incluida Julieta. Uno azul rompe a un rojo el gorro, y es muy triste. Luego piensan que Gnomeo ha roto a Teovaldo, y quieren romper a Gnomeo. Los rojos y los azules se pelean. A Gnomeo parece que le pilla un coche, pero no. La madre de Gnomeo y el padre de Julieta hacen las paces porque piensan que se ha muerto. Julieta está perfecta y Gnomeo no se ha roto.

Antes el azul de las personas quería al rojo, y el rojo quería al azul. En el fondo se quieren. Al final todos se juntan y hacen un jardín. Compran otro flamenco, y una máquina de césped morada, porque el azul y el rojo dan morado. Los padres de Gnomeo y Julieta se enamoran. Y FIN.

Yo la recomendaría más para adultos que para niños, porque hay momentos tan tristes que no deberían ser para niños. O para niños mayores desde 10 años.


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