domingo, 19 septiembre 2021
05:02
, última actualización

Más de 60 pueblos andaluces organizan concentraciones el próximo jueves contra la LGTBIfobia

La Red de Municipios Orgullosos logra el apoyo de muchos ayuntamientos porque, a pesar de la última denuncia falsa, el temor y la persecución contra los gais sigue siendo real

Álvaro Romero @aromerobernal1 /
10 sep 2021 / 15:05 h - Actualizado: 10 sep 2021 / 15:07 h.
"Investigación","Valencia","Málaga","Granada","Política","LGTBI","Medios de comunicación"
  • Cientos de personas piden el fin a la violencia homófoba y contra el colectivo LGTBIQ+. EFE/Kiko Huesca
    Cientos de personas piden el fin a la violencia homófoba y contra el colectivo LGTBIQ+. EFE/Kiko Huesca

El último caso de un ataque homófobo que finalmente ha resultado falso ha movilizado a un inquietante sector de la sociedad, sobre todo en redes sociales, contra las libertades que lleva tantos años ansiando el colectivo de lesbianas, gais, transexuales y bisexuales. Esta última agresión inventada ha movilizado a ese sector con más vehemencia que cuando se suponía que el ataque era verdad. Y contra esa realidad, la Red estatal de Municipios Orgullosos, que esgrime el drama del otro 99% de los casos, ha convocado concentraciones en más de 60 municipios de Andalucía, la mayoría de ellos sevillanos. Será el próximo jueves día 16 a las 19.00 horas.

Un infierno crepitante

Esta red de municipios orgullosos ha recordado algunos de los ataques al colectivo LGTBI en los últimos meses. En marzo, en la localidad sevillana de Bormujos, le rayaron el coche al hermano fallecido de un activista homosexual con la palabra “maricón”. En la noche de San Juan, en Valencia, un grupo de hombres le dio una paliza a un chico gay de 17 años y le robaron el móvil. El 3 de julio, el asesinato de Samuel en La Coruña, a manos de 13 personas que le gritaban “maricón” tuvo mucha más repercusión. Algunos días después, a un vecino de Huelva le propinaron también una paliza al grito de “maricón”. A continuación, le rompieron las gafas, le pisotearon el móvil y le quitaron la cartera. Una semana después, un vecino de Peñaflor sufre una paliza por parte de un vecino que le grita que era “el maricón del pueblo” y que lo iba “a matar” después de rociarle el coche con aceite usado y rajarle los neumáticos. En Vitoria, una mujer trans de 64 años recibe tres puñetazos en la cara al grito “maricón” y, en la misma ciudad, solo nueve días después, otra mujer también trans pero más joven es agredida sexualmente y hasta con un cuchillo. En Jaén, por aquellos mismos días de julio, seis jóvenes agraden a un hombre de 52 años al que tiran a una fuente y orinan sobre él. El 28 de agosto, en Melilla, un gay marroquí es agredido verbalmente por un hombre que le grita “Dios va a quemarte, maricón” o “Hijo de puta, te han dado muchos derechos aquí, pero esto es territorio musulmán”, entre otras lindezas. En septiembre, a otro homosexual lo increpan al grito de “vas perdiendo aceite” y le pegan, hasta el punto de que pierde temporalmente la visión de un ojo.

Según la Red de Municipios Orgullosos, “este incremento de agresiones obedece a diversos factores, donde la polarización política y social no es ajena”. Además, apuntan a “la legitimización de la LGTBIfobia desde medios de comunicación, partidos y grupos sociales organizados, amparados en el derecho constitucional de la libertad de expresión”. Según un comunicado hecho público ayer, “las personas LGTBI de nuestro entorno viven con verdadera angustia esta escalada de violencia hacia nuestras personas y nuestras familias porque, además, no observamos que estas agresiones tengan siempre una respuesta contundente como pudimos observar en la titubeante investigación del asesinato de Samuel Luiz, y comprobamos cada día en los juzgados donde las fiscalías tienden a rechazar las denuncias por delitos de odio, y aquellas escasas que son así calificadas por las fiscalías, aún menos son sancionadas por parte de jueces y magistrados”. “Con terror no hay libertad”, apuntillan.

En este sentido, la manifestación llevará implícita la exigencia de que administraciones públicas, partidos, operadores jurídicos y medios de comunicación asuman “que la violencia hacia las personas LGTBI y sus familias es estructural en nuestro país y que las agresiones y atentados están provocando el terror entre las mismas”, que “los partidos políticos renuncien a una torticera estrategia de ideologización de los derechos humanos” y que aceleren, en cambio, “la aprobación de leyes, reglamentos y normas para su protección efectiva”; un “especial esfuerzo a los operadores jurídicos para comprender la figura del delito de odio, extraña a nuestro sistema jurídico tradicional”; y que “los medios de comunicación no den cobertura, por interés ideológico o económico, a aquellas personas y organizaciones que hacen apología de la violencia hacia las personas LGTBI”.

Ayuntamientos de todos los colores

Hasta 32 municipios de los que organizan concentraciones el próximo día 16 son sevillanos: desde localidades grandes como Dos Hermanas, Alcalá de Guadaíra, Los Palacios y Villafranca o Mairena del Aljarafe hasta municipios más pequeños del Aljarafe (Gelves, Espartinas, Gines, Tomares o Palomares) pasando por otros del este (Carmona, Mairena del Alcor, El Viso, El Rubio, Herrera) o del sur (Las Cabezas de San Juan o El Saucejo). También se unen a la concentración simultánea municipios de otras provincias, como Córdoba (Lucena, Zuheros, Almedinilla o Peñarroya-Pueblonuevo), Cádiz (Barbate, Conil, Puerto Real, Rota o Jerez de la Frontera), Huelva (Punta Umbría, Cartaya, Moguer, Gibraleón o Almonte), Granada (Salobreña, Cúllar Vega), Málaga (Archidona, Torremolinos, Mijas o Villanueva del Rosario) o Jaén (Úbeda o Lopera).

En las últimas horas, se han adherido otros municipios como Benacazón, Osuan o Santiponce, en la provincia de Sevilla, o Elche (Alicante).


Edictos en El Correo de Andalucía Empleo en Sevilla