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De Tosca a Bartra en un año

Serra Ferrer sigue remodelando la plantilla del Betis y ficha al central del Dortmund un día antes de cerrar la cesión del rumano al Benevento. El salto de calidad en la planificación es evidente, pero su traducción en la práctica y la clasificación, no tanto

31 ene 2018 / 07:00 h - Actualizado: 31 ene 2018 / 11:33 h.
"Real Betis","Marc Bartra"
  • Marc Bartra se topa con un chaval con la camiseta del Dortmund y una bufanda del Betis, ayer en San Pablo / Manuel Gómez
    Marc Bartra se topa con un chaval con la camiseta del Dortmund y una bufanda del Betis, ayer en San Pablo / Manuel Gómez

Hace un año y una semana, el 24 de enero de 2017, el Betis fichó por un millón de euros a Alin Tosca, un central rumano que hasta entonces había jugado en el histórico Steaua de Bucarest. Poco más de 365 días después, el club verdiblanco está a punto de cerrar la marcha del defensor al Benevento, colista de la Serie A italiana, y ha fichado a Marc Bartra hasta 2023. Quizá había algún aficionado bético que había oído hablar de Tosca, con todos los respetos para el internacional. En cambio, todos o casi todos seguramente saben quién es Bartra, por su pasado en la cantera y el primer equipo del Barcelona y por su trayectoria como internacional con España. El Betis de Quique Setién está como está, decimotercero e incapaz de dar ese brinco clasificatorio que lo mande de la mediocridad a la nobleza, pero la irregular praxis futbolística no impide que el salto de calidad en la política de fichajes sea evidente. El problema es no trasladar esa teoría a la práctica.

El caso es que el club verdiblanco, que ya en verano se hizo con un buen puñado de nombres a cual más mediático (Camarasa, Tello, Guardado, Javi García...), refuerza su línea más endeble, la defensa, con otro futbolista cuyo prestigio es indudable y cuya afinidad con la fórmula de Setién es patente. Sin entrar a valorar sus cualidades defensivas, que las tiene, el tarraconense presenta como una de sus mayores virtudes una cuidada salida del balón, esa característica que el técnico tanto valora.

Bartra, formado en el Barcelona, pertenecía al Borussia Dortmund desde 2016 y tenía contrato hasta 2020. Relegado a un papel secundario en el equipo germano a pesar de comenzar la temporada como indiscutible, estaba deseando regresar a la Liga española y lo hace a través de un club que ya se interesó por él en el pasado. Sus agentes, Iván de la Peña y Carles Puyol, negociaron por la mañana con los dirigentes del Betis y el futbolista llegó a Sevilla por la tarde para cerrar un fichaje que le costará a la entidad de La Palmera un buen dineral, aunque por debajo de los 10 millones de euros. El consejero delegado del Dortmund, Hans-Joachim Watzke, habló de «significativas concesiones» en las negociaciones del traspaso, solicitado por el propio futbolista.

Bartra acudió primero al Villamarín y luego superó el correspondiente reconocimiento médico para a continuación firmar ese contrato de larga duración: cinco temporadas y media. «Vengo con mucha ilusión y hambre. Vuelvo a la Liga y me siento como el día que debuté en el Barça. Me hace mucha ilusión estar en un club tan grande como el Betis. Estoy feliz, es un día especial», confesó el zaguero, de 27 años. «El proyecto del Betis es muy bueno, se está empezando a ver y seguro que va a ir a más», auguró.

Llega uno y se va otro. Tosca no contaba para Setién y en la recta final del mercado ha hallado una buena salida en Italia. El central rumano viajará hoy allí para pasar el reconocimiento médico previo a la firma de su cesión al Benevento, actual colista de la Serie A. El Betis habría preferido un traspaso, pero el club transalpino tendrá una opción de compra. Su técnico, Roberto de Zerbi, ya quería a Tosca cuando entrenaba al Palermo.


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