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La aventura del misterio

Misterio y Simbología oculta en el Carnaval

Los amantes del Carnaval vive los momentos más esperados del año que tendrán su justo y espléndido colofón en el Teatro Falla, en Cádiz, en con denominado “Carnaval del Milenio”... ¿De dónde viene la costumbre del carnaval y su celebración?

13 feb 2021 / 04:00 h - Actualizado: 13 feb 2021 / 04:00 h.
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  • Misterio y Simbología oculta en el Carnaval

El carnaval es la celebración, el festejo de la carne antes de iniciar la Cuaresma, siendo esta última una etapa de purificación antes del solsticio de primavera. Así el carnaval era una especie de canto a la felicidad, al desenfreno, a las pasiones, a la ilusión.

No obstante el Carnaval deriva de los antiguos ritos en honor al dios romano Saturno, de ahí toma el nombre de las Saturnales. Con la llegada del cristianismo, como religión oficial, se creía que esta fiesta se iba a suprimir, pero sufrió una transformación, de Saturnales pasó a llamarse Carnaval y en ella no se rendía culto a ningún dios pagano sino a la despedida de ingerir carne o tener una vida disoluta con motivo de la llegada de la Cuaresma, previa a Semana Santa.

En los días de las Saturnales, del Carnaval, casi todo estaba permitido, se bebía, de comía, se disfrutaba del sexo y todo amparado en el anonimato de un disfraz o de una máscara.

La despedida del tiempo de Carnaval llevaba en los días que anteceden al Miércoles de Ceniza, cuando se inicia la Cuaresma, los cuarenta días antes del Domingo de Resurrección, en ese periodo debe haber control, oración, ayuno, penitencia y religiosidad.

Pero también tiene una simbología oculta pues el carnaval era sinónimo de desenfreno y esa tendencia se relacionó al agua pues se establecieron analogías con las aguas de vida, con las aguas espermáticas, es decir: el Amor y el Sexo.

Misterio y Simbología oculta en el Carnaval

Un elemento imprescindible es el lucir máscara que cubre el rostro, la identidad del ser, de la persona, que es una analogía del dormir la conciencia de quienes las usan, de la falsa personalidad, de lo que se querría ser y no se es o no se quiere ser; el antifaz de la falsa personalidad que impide y oculta la manifestación de la Esencia.

Otro elemento imprescindible en Carnaval es lucir disfraces. El disfraz es una referencia al Ego y sus múltiples variante o al yo psicológico.

Se relaciona también, en lo oculto y simbólico con el huevo y la harina (ingredientes de muchos dulces junto con la imprescindible azúcar)... Igual que los cascarones de huevo: el cascarón cuando pierde la esencia, puro ego, llamativo, sugerente por lo que esconde. O la harina regada que es símbolo de nuestra huella, de nuestra semilla hecha polvo.

Un elemento que se da en algunos carnavales es el de la quema de un gigante de paja: es la necesidad de la muerte del Ego en las llamas purificadoras, en el fuego purificador.

Llegando al final del Carnaval llegamos al martes que es el último día permitido para el consumo de carne y el sexo. El día después es Miércoles de Ceniza, cuando de consume hecho cenizas el yo pluralizado y se comienza con la purificación tras una fiesta, la del carnaval que deriva -su nombre- de ‘carnem levare’ de eliminar la carne. Feliz Carnaval aunque estemos en pandemia.

...Y luego el “entierro de la Sardina”

El 'Entierro de la Sardina' es una 'fiesta' joven que no tiene la antigüedad de los Carnavales basadas en fiestas ancestrales tales como las Saturnales o las dedicadas al dios Baco.

Es la fiesta que se enmarca dentro de una tradición en la que se marca el llamado Miércoles de Ceniza en el que comienza la Cuaresma, siendo un periodo de 40 días hasta el Domingo de Ramos. Es un día de carácter religioso en los que atrás quedarán las fiestas, los disfraces y la diversión para pasar a la reflexión y al recogimiento sumado a la oración. Debido a ello es celebrado el 'entierro de la sardina'.

Aunque su origen hay dos versiones, la primera nos dice que nació en Madrid hace tres siglos. La gente se reunía en el campo y se enterraba lo que se denominaba como 'cerdina'. Aquella costumbre se extendió se el pueblo llamó a la 'cerdina' como la 'sardina' por su similitud acústica.

La segunda versión nos dice que fue el rey Carlos III el que quiso celebrar el final del Carnaval con el pueblo y ordenó traer sardinas para festejarlo. El día fue caluroso y las sardinas se estropearon y el olor que desprendía era insoportable, así que se enterraron en la Casa de Campo y de ahí la tradición.

Misterio y Simbología oculta en el Carnaval

Es una forma de despedir el carnaval, donde se deben enterrar todos los vicios para entrar en cuaresma que significa un momento de austeridad y más tranquilidad. Se representa como un desfile bastante teatral y fúnebre donde todos deben estar tristes porque las sardinas han muerto y deben ser enterradas. Los entierros de la sardina finalizan con la o maltrato de una figura simbólica que encarna los vicios y el desenfreno de la fiesta.

El “Miércoles de Ceniza”

Si hay una fecha señalada tras los Carnavales esa es, sin dudas, el Miércoles de Ceniza que marca la Cuaresma y que tiene como objeto el arrepentimiento de los pecados y la penitencia.

El Miércoles de Ceniza comienza la Cuaresma, los 40 días que estuvo Jesús de Nazaret en el desierto y que son previos a la Semana Santa. Es un tiempo en el cual se cultiva la abstinencia, el ayuno, el recogimiento, la oración, el que se perdonen los pecados y tener una moral acorde con los mandatos de la Iglesia.

Debemos saber que la ceniza tiene una simbología muy característica que es lo efímera que es la vida, el arrepentimiento de los pecados; un tiempo en el que dentro de la cultura hebrea se cubría el cuerpo de ceniza indicando un acercamiento a Dios y que, hoy día, dentro de la Cristiandad se ha modificado aunque sigue teniendo una carga simbólica muy fuerte.

Misterio y Simbología oculta en el Carnaval

Antaño sólo los penitentes, aquellos que buscaban la reconciliación, cubrían el cuerpo con ceniza y vestían con una indumentaria de penitencia, así no fue hasta finales del siglo IV de nuestra Era cuando se convirtió en algo generalizado para el resto de los cristianos.

En la actualidad se impone una cruz de ceniza en la frente de los cristianos a la par que se dice: “Polvo eres y en polvo te convertirás" y “Conviértete y cree en el evangelio”. No tiene la consideración de sacramento por la Iglesia sino un sacramental, se trata de un signo sagrado en recuerdo de los viejos sacramentos. La ceniza impuesta además tiene una simbología aparejada pues se consigue de la quema de las palmas del último Domingo de Ramos.

Debe haber una abstinencia y ayuno en todos los viernes que preceden desde esta fecha hasta el Domingo de Resurrección, no se debe comer carne durante ese día y el ayuno debe limitarse a una comida en todo el día, es una muestra de renuncia y de arrepentimiento, es todo lo que se debe hacer para estar más cerca de Dios.

La ceniza nos recuerda lo frágil que es la vida, no sabemos qué va a pasar dentro de unos minutos, dos horas o tres meses, puede que incluso se pierda la vida, por ello es necesario ese espíritu de sacrifico, entrega y arrepentimiento.

Se pasa de "enterrar a la sardina" tras el Carnaval, tras la "fiesta de la carne" con todos sus excesos a una época de recogimiento y espiritualidad.


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