De cuando el Gran Poder enmudeció a la ciudad

26 dic 2016 / 06:13 h - Actualizado: 31 dic 2016 / 08:41 h.
"Consejo de Hermandades y Cofradías","Las noticias de 2016"
  • El Señor del Gran Poder brindó una histórica visita al convento de las Hermanas de la Cruz en su regreso a San Loreno tras presidir el Jubileo de las Hermandades. / Manuel Gómez
    El Señor del Gran Poder brindó una histórica visita al convento de las Hermanas de la Cruz en su regreso a San Loreno tras presidir el Jubileo de las Hermandades. / Manuel Gómez
  • En esta catarata de fotos se aprecia un momento de la coronación de la Virgen de la Paz, el besamanos conjunto de los titulares de la Esperanza de Triana y la salida extraordinaria de la Virgen de la O a Santa Ana.
    En esta catarata de fotos se aprecia un momento de la coronación de la Virgen de la Paz, el besamanos conjunto de los titulares de la Esperanza de Triana y la salida extraordinaria de la Virgen de la O a Santa Ana.
  • De cuando el Gran Poder enmudeció a la ciudad
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  • De cuando el Gran Poder enmudeció a la ciudad
  • El 30 de junio se producía esta estampa que plasma el relevo en la presidencia del Consejo. Sainz de la Maza sucedía a Carlos Bourrellier. / Pepo Herrera
    El 30 de junio se producía esta estampa que plasma el relevo en la presidencia del Consejo. Sainz de la Maza sucedía a Carlos Bourrellier. / Pepo Herrera

Se presumía como un acontecimiento histórico y la realidad acabó superando con creces las previsiones más optimistas. Si hay una estampa que haya quedada grabada en la retina de los cofrades sevillanos en este 2016 ésa no es otra que la del Señor del Gran Poder navegando el pasado mes de noviembre –primero de noche y luego a plena luz del día– entre una marea de cabezas en sus traslados de ida y vuelta de la Catedral para presidir el Jubileo de las Hermandades por el Año de la Misericordia. Aunque las previsiones de lluvia obligaron a trastocar los planes iniciales de la hermandad, ampliando la estancia del Señor en la Catedral, ambos traslados se convirtieron en multitudinarias manifestaciones de fe presididas por un imponente y sobrecogedor silencio. «Ningún otro evento en el mundo que reúna a tal cantidad de público se puede desarrollar con este silencio», se admiraban los responsables del dispositivo de seguridad, aunque también hubo oportunidad para contemplar al Nazareno de Juan de Mesa a los sones de marchas como Ione o La Madrugá en su regreso a San Lorenzo. Sin necesidad de vallas ni de aforamientos, Sevilla se reencontró con las mejores esencias de una religiosidad popular –banalizada hasta el extremo por adherencias superfluas–, a la que el Dios de San Lorenzo devolvió la medida y el sentido anhelados.

Otro de los grandes titulares que deja el año que se va es el del relevo en la presidencia de San Gregorio. Tras un emocionante y ajustado recuento, el ex hermano mayor de la Macarena, Joaquín Sainz de la Maza, se convertía el pasado 30 de junio en el nuevo presidente del Consejo de Cofradías –el octavo seglar en la historia de la institución– al imponerse por sólo cuatro votos de diferencia, 63 a 59, al otro candidato en liza, el abogado y ex hermano mayor del Gran Poder, Enrique Esquivias. Salvo el nombramiento de un portavoz de la institución, encargo que ha recaído en la persona de Juan José Morillas, los aires de renovación prometidos por el nuevo presidente se han quedado por ahora en una mera declaración de intenciones. Habrá que esperar, no obstante, para evaluar convenientemente la labor de una junta superior sobre la que hay depositada grandes expectativas y que encajó su primer revés con la fallida iniciativa de convocar en noviembre un pleno extraordinario para tratar una posible modificación de la fecha del Viacrucis, cuando en realidad no existía tal inquietud entre los hermanos mayores.

La Madrugá

El año 2016 comenzaba, no obstante, con una curiosa estampa que incluso fue portada en periódicos locales. El 14 de enero, sólo unos días después de las fiestas navideñas, el paso de palio del Calvario realizaba una prueba en la estrechez de la calle San Roque, de cuyo resultado dependía el acuerdo de la Madrugá. La expectación era enorme, pero la prueba finalmente resultó fallida, lo que obligó al Consejo de Cofradías y a las seis hermandades implicadas a buscar a la desesperada un acuerdo in extremis para «salvar» la Madrugá. Frente a la propuesta macarena de permutar su orden de paso con el Gran Poder, al final las seis cofradías apostaron por unamidad por firmar un acuerdo conservador que introducía ligeros retoques en algunos recorridos, alargándolos para salvar ciertos cruces, pero sin alterar el orden de paso establecido.

El Cristo de las Cinco Llagas de la Trinidad presidió el 15 de febrero el Viacrucis de las Cofradías, el primer gran acto público de una Cuaresma que tuvo un grandioso remate con el soberbio y recordado pregón pronuciado por Rafa Serna, una pieza cargada de emotividad que levantó al respetable de sus asientros hasta en tres ocasiones.

Días después, las hermandades de vísperas ponían los primeros nazarenos en las calles de la ciudad y la hermandad de la Milagrosa estrenaba su reciente condición de hermandad de penitencia con un cortejo de 216 nazarenos de túnicas blancas y verdes escapularios.

Por encima de cualquier otra circunstancia, la Semana Santa de 2016 dejó sobre la mesa un encendido debate en torno a la seguridad de una fiesta sumamente participativa. La relajación de los planes de seguridad en años precedentes y la intolerancia de quienes se creen que la calle es suya fueron los polvos que nos trajeron este año unos lodos en forma de vallas y más vallas en sitios estratégicos del recorrido de las cofradías y de aforamientos desmedidos. Será difícil borrrar del disco duro esas desoladoras estampas de los nazarenos de La Cena discurriendo casi en solitario por la calle Francos en medio de un «silencio sepulcral», la de la gente enjaulada tras una valla viendo al misterio de la Cena subir la Cuesta del Rosario a 20 metros de distancia o la de los primitivos nazarenos de Sevilla transitando por una calle Daoíz sin más eco que el de sus propios pasos, exigencias del nuevo plan de seguridad.

En cuanto a eventos extraordinarios, en este 2016 destaca por encima de todos la coronación canónica de la Virgen de la Paz, acontecida en la Catedral de Sevilla el pasado 1 de octubre. Seis años y cinco días habían transcurrido desde que la Catedral fuese testigo de la última coronación canónica de una dolorosa de la capital, la de la Virgen de Regla de la hermandad de Los Panaderos. En una mañana que quedará grabada para siempre en el corazón de los más de 4.700 hermanos de La Paz, la dolorosa del Porvenir se convertía así en la décimo séptima dolorosa sevillana en gozar del privilegio de la coronación canónica. El arzobispo de Sevilla, Juan José Asenjo, elogió la preparación «eminentemente pastoral y evangelizadora» y la «austeridad» de la que había hecho gala la corporación del Domingo de Ramos en la organización de tan histórico acontecimiento.

Sólo unos días después, el 29 de octubre, la Virgen de la O recorría en una multitudinaria procesión extraordinaria las calles con más historia del arrabal trianero como culmen a los actos del 450 aniversario fundacional de la cofradía. El palio de la dolorosa de la calle Castilla puso rumbo a la parroquia de Santa Ana, escenario de un acto litúrgico en recuerdo de aquellas primitivas procesiones que discurrían exclusivamente por los límites del barrio.

También la Catedral trianera acogía en noviembre el triduo extraordinario y la misa estacional de acción de gracias programados por la hermandad de la Esperanza de Triana para conmemorar el IV centanario de la fusión de las hermandades del Cristo de las Tres Caídas y de Nuestra Señora de la Esperanza. Previamente, en octubre, ambos titulares protagonizaron un besamanos extraodinario conjunto en la capilla de los Marineros.

Uno de los grandes sobresaltos del año se lo llevó la hermandad del Gran Poder el pasado 12 de septiembre, cuando un individuo prendió fuego al paño de la mesa de altar de la capilla sacramental de la Basílica. El incendio fue rápidamente sofocado y el individuo detenido. Las cámaras de seguridad lo delataron.

Fueron los hitos cofradieros de un año, el 2016, en que nos abandonaron prematuramente, entre otros cofrades, el hermano mayor de San Pablo, Miguel Ángel Campos, el capataz Antonio López Delgado, el Lope, y el recordado periodista Fernando Carrasco.


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