A juicio por lo penal el primer caso de maltrato de un perro en Los Palacios

El juzgado número 14 de Sevilla acoge mañana el juicio de un caso largamente peleado por la asociación El Buen Amigo de Los Palacios por un perro al que criaron con un alambre al cuello

Álvaro Romero @aromerobernal1 /
28 jun 2021 / 15:51 h - Actualizado: 28 jun 2021 / 15:53 h.
"Maltrato animal"
  • A juicio por lo penal el primer caso de maltrato de un perro en Los Palacios

Mañana, a las diez de la mañana, se celebrará en Sevilla, en su Jugado de lo Penal número 14, el primer juicio por el maltrato a un perro ocurrido hace ahora diez años. La presidenta de la asociación El Buen Amigo, de Los Palacios y Villafranca, Cándida Valera, está que todavía no se lo cree porque han sido muchas las denuncias por casos parecidos que no han pasado del Juzgado de Instrucción de Utrera. “En el cuartel de la Guardia Civil ya me conocen y yo, cada vez que voy, les hago saber a los agentes que soy consciente de que todo es para nada”, cuenta ella. “No diga usted eso, me dicen, pero yo, acostumbrada a lo que ocurre siempre, los tranquilizo y les suelo decir que lo hago simplemente porque es mi deber moral”. De modo que el hecho de que este caso, cuya denuncia se remonta a junio de 2011, vaya a llegar no solo a juicio, sino por Lo Penal, hace pensar en el seno de esta asociación animalista de tan largo recorrido en este municipio del Bajo Guadalquivir que algo está cambiando. “La gente tiene que ver que estas cosas se pagan, que tienen pena, en dinero o incluso de cárcel”, sostiene Valera, “aunque es cierto que todo sigue dependiendo no tanto de las leyes como de que te toque una persona especialmente comprometida con la defensa de los animales”. La sentencia del juicio que se va a celebrar mañana podría estar mañana mismo o dentro de no se sabe cuánto. “Todo depende”, dice en el mismo sentido Valera.

Era solo un cachorro

El caso que se juzga mañana pudo haber prescrito en 2017, pero la Fiscalía se adhirió “cuando vio las fotos del animal”. Es realmente impactante ver al perro con el cuello abierto después de haber sido intervenido para sacarle el alambre en torno al que “se lo estaban comiendo todo tipo de chinchorros y otros parásitos”, cuenta Valera. Según se deduce, el animal pudo haber estado atado con un alambre desde que era solo un cachorro y la presión le produjo esas heridas hasta que el punto que la noche en que lo vio una vecina de las dueñas del perro en una conocida barriada de Los Palacios y Villafranca esta llamó a la Policía Local y a la asociación El Buen Amigo y se lo llevaron para “curarlo o sacrificarlo”. El aspecto del animal era tan lamentable que la vecina, escandalizada por lo que había visto, pensó más bien lo segundo. El perro no solo terminó curándose, sino que fue adoptado, gracias a las gestiones de la asociación palaciega, por una familia del País Vasco. Todavía vive.

A la primera cita judicial, que se celebró en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 3 de Utrera, la acusada no se presentó, y además se descubrió que era insolvente tras la petición de mil euros para garantizar responsabilidades pecuniarias. Con un abogado de oficio, tampoco se presentó años después al ser citada. Y mañana, “es posible que tampoco se presente”, ha aventurado la presidenta de la asociación animalista palaciega, que acudirá al juicio acompañada de otros testigos: la propia vecina que dio la primera voz de alarma y los tres agentes de la Policía Local que testificaron en su día y que hoy, una década después, siguen trabajando en el Ayuntamiento palaciego y están dispuestos a seguir declarando en la causa.

Seis perros más

La asociación animalista conocía ya de sobra el proceder de la dueña del perro, “porque no era la primera vez que veíamos las auténticas barbaridades que hacían con los animales”, como tener a media docena atados con cadenas y un montón de pitracas de carne a la distancia justa para que no lo alcanzaran. “Tenían las pezuñas gastadas”, recuerda Cándida, que ha informado, además, de que al día siguiente acudió la Policía a la misma casa y sacaron seis perros más. “Hay varios focos de maltratadores así en el pueblo, que compran, cambian, pagan favores con los perros y los mantienen en pésimas condiciones”, asegura.


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