Crisis en el grupo de Alcalá Puede por diferencias entre sus miembros

Dos de las ediles han abandonado Podemos, formación que avaló a esta agrupación de electores

07 oct 2015 / 07:47 h - Actualizado: 07 oct 2015 / 07:48 h.
"Elecciones Municipales 2015"
  • En el centro, con camisa banca, Jésica Garrote. La primera por la derecha, Sheila Carvajal. / El Correo
    En el centro, con camisa banca, Jésica Garrote. La primera por la derecha, Sheila Carvajal. / El Correo

Han pasado poco más de tres meses de la constitución de los ayuntamientos y en el seno del grupo municipal de Alcalá Puede de Alcalá de Guadaíra ya han surgido las primeras diferencias entre sus cuatro miembros. La agrupación de electores dio sus primeros pasos en el Ayuntamiento con la renuncia de uno de sus concejales, Carlos Agustín Sánchez, que fue sustituido por Pedro Nieto. Este primer contratiempo se resolvió, pero ahora las relaciones entre los integrantes del grupo están muy deterioradas, según informó ayer a este diario la portavoz de Alcalá Puede, Jésica Garrote.

Por un lado, están Garrote y Sheila Carvajal y por otro Áticus Méndez. «Pedro Nieto está más en nuestra línea y es el que hace de mediador», explicó la portavoz del grupo, que acusó a Méndez de bloquear el trabajo que están haciendo.

Esta crisis interna nace por las discrepancias surgidas entre estas concejalas y Podemos Alcalá, formación que ya han abandonado, «porque nos exigía un comportamiento que Alcalá Puede no practica». Garrote se llegó a quejar del control que quiere ejercer Podemos sobre el grupo municipal, «actuando como un partido al uso, porque lo único que busca es sacar rédito político a nuestro trabajo con vistas a las próximas elecciones municipales». Es más, acusó a esta formación de no hacer trabajo de calle como hacen ella y su compañera, «que somos las únicas que nos reunimos con los vecinos y que conocemos los problemas del pueblo».

Un ejemplo que puso esta concejal sobre el poder que quiere ejercer Podemos sobre ella es que le ha pedido que parte de su salario lo done al proyecto Impulsa de Podemos a nivel nacional, «algo a lo que yo me he opuesto, porque yo he sido elegida por mi pueblo y trabajo por y para él», sentenció. Garrota aclaró que ella cobra 1.900 euros netos, tres veces el salario mínimo interprofesional, «el tope impuesto por Podemos para sus políticos y yo cedo parte de él a asociaciones de Alcalá de Guadaíra que trabajan por los más necesitados».

A estos problemas se une la inminente marcha del Ayuntamiento de alcalde, Antonio Gutiérrez Limones, lo que, según la portavoz de Alcalá Puede, ha provocado que sin contar con el grupo responsables de Podemos se hayan reunido con las otras formaciones con representación municipal para negociar el nombre del futuro regidor o regidora. Estas maniobras no han gustado a Garrote, quien reiteró que la formación de Pablo Iglesias en Alcalá de Guadaíra solo mira por sus intereses: «Lo que hacemos bien se lo apropia y nos culpa de lo que se hace mal».

Por su parte, Áticus Méndez, el concejal de Alcalá Puede cuestionado por Garrote, evitó hablar de crisis en el seno del grupo, aunque admitió que sus compañeras han dejado Podemos, mientras que confirmó que él sí sigue en la formación.

Se limitó a decir que él y el grupo trabajan siguiendo «todas las consignas de Alcalá Puede».


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