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El Brazo del Este se seca ya incluso en invierno

Los fallos en el transformador de las bombas que deben aportar agua a este viejo brazo del río Guadalquivir empiezan a ser recurrentes, a pesar de que la consejera de Agricultura se esperanzó el verano pasado en los fondos de la UE para modernizar los regadíos

Álvaro Romero @aromerobernal1 /
04 dic 2021 / 16:00 h - Actualizado: 04 dic 2021 / 16:01 h.
"Medio ambiente"
  • El Brazo del Este se seca ya incluso en invierno

El paraje natural Brazo del Este es uno de los humedales más singulares de Sevilla y está reconocido como Sitio Ramsar por su importancia para las aves acuáticas de esta parte de Andalucía. A finales de la pasada primavera, fue el ecólogo y experto en aguas continentales Emilio Mellado quien denunció la desoladora imagen que presentaba por absoluta falta de agua, y apenas tres días después las aguas empezaron a entrar de nuevo porque, según explicó entonces la delegada territorial de Desarrollo Sostenible en Sevilla, Inmaculada Gallardo, se había registrado un fallo en el transformador de las bombas que debían aportar agua a este antiguo brazo del Guadalquivir que quedó desconectado de su cauce principal. Luego, la propia consejera de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible, Carmen Crespo, se excusó con la complejidad de nuestra comunidad en lo que a gestión del agua se refiere, pues existen tres cuencas gestionadas por el Gobierno andaluz mientras que la del Guadalquivir depende de la Confederación Hidrográfica y del Ministerio y está condicionada por largos períodos de falta de agua. En ese sentido, Crespo abogó entonces por buscar “fuentes hídricas adicionales” como las “aguas regeneradas” para más usos y modernizar los regadíos, a lo que se esperanzó con los fondos de recuperación tras la crisis del Covid-19 por parte de la Unión Europea, los llamados fondos Next Generation.

Pues bien, exactamente seis meses después, e incluso a punto de llegar el invierno, la situación vuelve a ser igual de preocupante en este paraje de unas 1.600 hectáreas, según ha denunciado hoy Emilio Mellado, apelando de nuevo a la importancia de este humedal para las aves de Doñana. La culpa, insiste Mellado, no es de la falta de lluvia, pues su singularidad como humedal es que se mantiene artificialmente con aportaciones de, por ejemplo, el Caño de la Vera y el arroyo Salado.

“En el ámbito de la planificación hidrológica y el arrozal”, sostiene Mellado, “las medidas de control y limitación del recurso tienen aplicación inmediata y no están exentas de polémica y reclamación por parte del sector. En el ámbito de la conservación del espacio protegido, de acuerdo con su correspondiente Plan de Gestión, la sequía también debería activar las medidas previstas para garantizar los niveles óptimos de inundación”.

Subida de tono

El experto en aguas ha aumentado su nivel de crítica con todas las administraciones con una serie de preguntas retóricas publicadas hoy mismo en su blog, Viviendo ríos: “¿Dónde están los responsables de la gestión del territorio y el agua? ¿Dónde los del recurso hídrico y el cumplimiento del Plan de Gestión? ¿Qué ocurre con la entrada de agua prevista desde el encauzamiento del Guadaíra? ¿Qué pasa en la Hermosilla con la compuerta de entrada del agua del Caño de la Vera? ¿No hay agua tampoco en el encauzamiento del Brazo del Este para bombear? ¿Qué hacemos con los objetivos y obligaciones contraídas cuando elevamos el Brazo del Este a patrimonio natural?”, se pregunta Mellado. Y añade: “¿Qué dicen los responsables de los municipios de Coria y La Puebla del Río de la orilla derecha? ¿Y los de Dos Hermanas y Utrera, Lebrija y Las Cabezas a la izquierda? ¿Y Los Palacios y Villafranca, entrada histórica y natural a la Marisma del Este? ¿Dónde están los de la Diputación de Sevilla y la comarca del Bajo Guadalquivir que tanto hablan de abrir caminos junto al Guadalquivir?

Protegido desde 1989

A pesar de la desconexión de este brazo del río del cauce principal del Guadalquivir en el siglo XIX, la Junta de Andalucía lo declaró Paraje Natural en 1989 debido a su valor y biodiversidad y fue entonces reconocido como sitio Ramsar por su papel “esencial” en tanto que reserva y refugio para las aves de Doñana cuando los humedales del Parque Nacional se desecan en verano. Por otro lado, el Brazo del Este es uno de los grandes reclamos para el turismo ornitológico. En el año 2005, se llevó a cabo un proyecto de reparación de la infraestructura hidráulica para garantizar las aportaciones de agua al Brazo del Este y, aunque el funcionamiento nunca ha sido óptimo, nunca había fallado tanto como este año, pues ni siquiera en verano se desecaba completamente.


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