domingo, 28 noviembre 2021
17:59
, última actualización
Coronavirus

«Aún es pronto para hablar de una segunda ola, pero estamos en el límite»

Alfonso Carmona, presidente del Colegio de Médicos de Sevilla, responde las preguntas de este diario ante el aumento de contagios de las últimas semanas

Carlos Soliño carlossolt /
14 ago 2020 / 04:00 h - Actualizado: 14 ago 2020 / 04:00 h.
"Salud pública","Coronavirus"
  • «Aún es pronto para hablar de una segunda ola, pero estamos en el límite»

Un mes y medio ha pasado ya desde que se diera fin al confinamiento al que todo el país se vio obligado por la alta tasa de contagio de la Covid-19. La situación parecía evolucionar favorablemente hasta las últimas semanas de julio en la que los casos confirmados empezaron a crecer rápidamente. Esta situación ha reavivado los temores a un nuevo confinamiento y ha dado pie a un debate sobre la responsabilidad individual de cada uno en plena pandemia. El pediatra Alfonso Carmona, presidente del Colegio de Médicos de Sevilla responde a las dudas que suscitan estos nuevos contagios

Pregunta: El aumento en el número de contagios por coronavirus ha despertado la sensación entre algunos grupos de que estamos inmersos en la segunda ola del Coronavirus. ¿Hay razones para temer al rebrote?

Respuesta: Personalmente, creo que aún es pronto para hablar de esa segunda oleada. Aunque sí es cierto que estamos en el filo de la navaja, están apareciendo muchos nuevos brotes y son importantes. Pero hay que tener en cuenta que antes, hace 2-3 meses, el número de pruebas que se efectuaba para detectar al virus eran las sucintas y necesarias, lo que implica que muchas personas habrán pasado la enfermedad, pero su contagio no ha formado parte de los registros oficiales. Ahora, al mínimo indicio de contagio se realizan las pruebas lo que aumenta el número de casos descubierto como es lógico. En este momento estamos en una etapa en la que se pretende detectar los contagios y se está consiguiendo. Para considerarlo un rebrote o una segunda oleada tendrían que empezar a llegar a los hospitales un gran número de gente proporcional a los diagnósticos que se están haciendo y por ahora esa proporción no está al nivel de la que vivimos en el primer brote. Pero podríamos estar metidos en ella en poco tiempo si no conseguimos controlar los contagios.

P: Se apunta al ocio nocturno, el turismo y a los jóvenes como principal causa del aumento de los contagios, ¿son estas las causas de los nuevos brotes?

R: Los nuevos casos están teniendo una mayor incidencia en la gente menor de 40 años según las estadísticas. Los números dan que hablar, y luego lo estamos viendo nosotros mismos, en televisión, lo oímos en radio o cuando salimos por la calle y vemos a la gente joven sin tomar las medidas, sin control... Muchos de ellos pasan la enfermedad, aunque algunos ya han presentado cuadros graves, pero es un problema de concienciación. El otro día leía que un grupo se había reunido para intentar contagiarse los unos a los otros con la Covid, así que lucha actualmente es que los jóvenes tomen consciencia de que es un mal general estar contagiados. Si los jóvenes no tienen precaución lo que acabará ocurriendo es que cuando estén en un botellón o en una reunión de amigos, en algún momento por cualquier circunstancia se produce un intercambio de fluidos, se contagian y finalmente el familiar que tienen en casa con una peor condición de salud también es infectado con el riesgo de poder perder la vida. En este sentido, la Junta de Andalucía está haciendo un buen trabajo con mensajes lo suficientemente atractivos para convencer al joven de que si todos seguimos unas actuaciones podremos acabar con el problema, si no será imposible.

P: Si la cosa se mantiene en esta línea, ¿un nuevo confinamiento sería la única solución?

R: Espero que no tengamos que llegar otra vez al confinamiento. Antes o después llegarán las vacunas y se acabará el virus, pero el problema real es el económico. La economía está actualmente en un muy mal estado y un nuevo confinamiento acabaría de matar la economía del país. La situación es muy crítica, se están cerrando un gran número de negocios, hay familias que no tienen para comer... hay que encontrar la forma de controlar al virus al margen del confinamiento, y de igual forma pasa con las escuelas. Los niños deben ir a seguir formándose y habrá que encontrar la forma de hacer que los espacios sean seguros, como se está haciendo en otros países del entorno europeo en el que la lucha contra el virus se está realizando con un enfoque más científico. Y hay que ayudar a todos lo que lo están pasando mal, pero las ayudas deberían ir dirigidas a las PYMES y al tejido empresarial porque al final este es el que tiene la capacidad de generar empleo.

P: Rusia ha anunciado recientemente que ya dispone de una vacuna contra la enfermedad y desde los Estados Unidos también afirman estar cerca de conseguir la suya propia. ¿Son seguras estas vacunas desarrolladas en tan poco tiempo?

R: Antes las vacunas tardaban mucho en desarrollarse. El factor diferencial es que en este caso se está invirtiendo muchísimo más dinero en la investigación que con cualquier otra vacuna. Si, además, los laboratorios se pusieran de acuerdo y aprovecharan las facilidades que ofrecen las tecnologías actuales, que permiten compartir cualquier pequeño avance, en lugar de competir por ser el primero en desarrollar la vacuna tendríamos una vacuna con mayor garantías. La prisa no es buena consejera en el tema de las vacunas, necesitan su tiempo, una serie de fases y pruebas para comprobar que la vacuna es efectiva y segura y no se pueden omitir porque se corre un riesgo muy grande. Esto es lo que se le critica a la vacuna rusa, el paso del tiempo y la información que transmitan los científicos rusos nos dirá si es o no eficaz.

P: Y qué hay de los fármacos, ¿existe algún medicamento eficaz contra el virus?
R: Los virus en general son un enemigo duro con el que combatir, para algunos de ellos existen antivirales efectivos, pero no es el caso de este. Lo que sí es cierto es que determinadas combinaciones de fármacos están dando buenos resultados a la hora de tratar los síntomas que provoca la enfermedad y se está reduciendo la mortalidad gracias a esto. Aunque como con las vacunas, hay que tener en cuenta que para los fármacos también son necesarios muchos pasos y pruebas antes de poder comercializarlos.

P: Cuando el virus llegó a nuestro país uno de los grandes problemas que causó fue la saturación del servicio sanitario, que tuvo que enfrentar una avalancha de pacientes para la que no contaba con los medios necesarios. Ante el posible rebrote, ¿están preparados los centros sanitarios?

R: Actualmente todo el mundo tiene la lección aprendida de cara a un nuevo rebrote. Ya hay más material, los profesionales sanitarios están más familiarizados y saben más sobre el tema, así que sí, estamos preparados. En concreto en Andalucía la cosa está muy bien organizada y controlada de cara a una segunda ola, aunque si todos ponemos de nuestra parte no habrá necesidad de darle uso a ese material de prevención.

P: ¿Cuánto tiempo seguirá siendo la Covid protagonista en nuestras vidas?
R: Con nosotros yo tengo claro que se va a quedar ya para siempre. El protagonismo lo perderá en cuánto salga una vacuna eficaz contra el virus. Es lo que se dice en todas las charlas y conferencias de vacunación, la potabilización del agua y el invento de las vacunas son los dos factores que mayor incidencia han tenido en la salud del ser humano. Hasta que llegue la vacuna tenemos que remar todos en la misma dirección para controlar lo mejor posible la propagación del virus.


Edictos en El Correo de Andalucía Empleo en Sevilla