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«Los empresarios somos emprendedores y nos gusta ser así»

Entrevista a a Luis Chabrera, Director General de Grupo Q; un repaso a la actividad profesional del que es uno de los empresarios andaluces más prestigiosos en la actualidad

25 nov 2022 / 07:18 h - Actualizado: 25 nov 2022 / 11:18 h.
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  • Luis Chabrera. / Fotografía cortesía del señor Chabrera
    Luis Chabrera. / Fotografía cortesía del señor Chabrera

Luis Chabrera es Director General de Grupo Q, corporación de empresas inmobiliarias con sede en Tomares. Luis Chabrera es, además, arquitecto, una profesión que le apasiona. Si se le pregunta ¿es usted empresario? la contestación no se hace esperar, se escucha de forma inmediata: ‘es mi pasión’. Eso es lo mismo que decir ‘me siento arquitecto’, significa mucho más que un simple ‘sí, soy arquitecto’.

Luis Chabrera es un excelente conversador. Escucha con atención y contesta con aplomo, convencido de lo que piensa.

Me interesa saber cómo ha llegado un enamorado de la arquitectura al mundo inmobiliario y en concreto al de los hoteles.

‘Aprobé la carrera de arquitectura. Mi padre era constructor y, por ello, comienzo a trabajar en las obras como arquitecto. Entonces y de forma alternativa al funcionamiento normal del estudio de arquitectura, vamos montando una promotora. ¿Por qué acabamos en el mundo hotelero? Pues porque uno de los solares que se compran es un hotel. Es el Cortijo de Zahara. Llevaba funcionando toda la vida, era un hotel al que yo tenía mucho cariño desde siempre, pero lo compramos como solar. Existía un conflicto con los antiguos propietarios y con un inquilino que tenían, y cuando se libera y nos entregan las llaves tras hacer la operación nos encontramos con que el hotel está perfecta y completamente montado. Camas, restaurante... está todo como para abrir el establecimiento al día siguiente. Nos daba mucha pena acabar con eso porque, entre otras cosas, está en Zahara de los Atunes, un lugar en el que nosotros tenemos mucho corazón y donde hemos hecho muchas cosas. Créeme que estamos allí por corazón, por amor. Creo que era el mes de febrero y decidimos abrirlo. Comenzamos a buscar a alguien que lo gestionara y, al final de temporada, lo recuperamos nosotros buscando una gestión eficaz y una mejora inmediata de las instalaciones. Y así fue. Hasta convertirlo en lo que es hoy, hemos trabajado mucho. Ronda las ochenta habitaciones y funciona muy bien. A mitad de camino, surgió la posibilidad de construir un complejo de apartamentos turísticos. Fueron cuarenta y tantos apartamentos y seis o siete villas. A partir de ese momento se creó una estructura hotelera que nos gustó como negocio (no deja de ser aportar a la gente una dosis de felicidad que es lo que es el turismo; y eso es muy agradecido). Ahora, es una hija mía, también arquitecta, la que capitanea todo el negocio hotelero. Curioso ¿verdad?’.

Luis Chabrera va armando el relato con calma y orden, como si estuviera dibujando todo lo que dice, como si la conversación fuera papel y la palabra un plumín exacto rasgando suavemente la superficie.

‘Y es que en la vida uno llega a lugares que no se hubiera imaginado jamás’.

Quiero saber qué es necesario tener o conocer para dedicarse al mundo del hotel de forma casi inesperada. Continuamos charlando.

Además del capital inicial que se necesita para comenzar cualquier otro negocio ¿qué hace falta? ¿Qué tiene de especial este sector si es que tiene algo desde el punto de vista de empresarial?

‘Como en cualquier otro sector, es necesaria una alta especialización para poder manejar estas empresas. Lo que pasa es que nosotros partimos en soledad y casi como si fuera una aventura y hemos aprendido con el tiempo, a trompicones, todo lo necesario, todo lo obligado porque de no conocer lo esencial no hay recorrido. En un momento determinado, llegamos a la conclusión de que había que profesionalizarse si queríamos continuar en el sector. Los dos o tres primeros años salimos del paso a trancas y barrancas y a partir de ese momento fichamos un buen equipo de profesionales que conocían el mundo del hotel a la perfección. Como en cualquier negocio es necesario contar con gente que sepa comercializar, dirigir y gestionar integralmente. En resumen, lo que hace falta es un buen equipo en el que se pueda confiar ciegamente’.

En este momento el Grupo Q dispone de ocho establecimientos que van de los hoteles a los apartamentos turísticos. Se encuentra en construcción un nuevo hotel. El Grupo Q va tomando importancia en el sector, sin pausa.

Le pregunto por el nuevo hotel que se acaba de inaugurar en Cádiz. Es el edificio que fue residencia de ‘Tiempo libre’, una entidad gubernamental que tuvo gran implantación en toda España. ‘Tiempo libre’ pasó a ser gestionado por la Junta de Andalucía en su momento.

‘Esta residencia de Cádiz cerró en su momento. Posteriormente, el Ayuntamiento de Cádiz firmó un convenio con la Junta de Andalucía para modificar el planeamiento de la zona y en el paquete de modificaciones entró ‘Tiempo Libre’ quedando como suelo hotelero y asignado unas condiciones de edificabilidad determinadas. Cuando eso se terminó, la Dirección General de Patrimonio de la Junta de Andalucía lo sacó a subasta y nos lo adjudicamos nosotros al ser el mejor postor. Ahora, ya es el hotel Cádiz Bahía’.

«Los empresarios somos emprendedores y nos gusta ser así»

Le confieso que en esa residencia de ‘Tiempo Libre’ veraneó mi esposa siendo una jovencita y que le quedó un recuerdo de la experiencia más que agradable.

‘Ha estado allí muchísima gente. Es un clásico del turismo gaditano’.

¿Las experiencias, ahora, serán igual de agradables? ¿En qué consiste el negocio hotelero en la actualidad; cómo están las cosas? Tengo la sensación de que es mucho más que una cama cómoda y un desayuno sabroso...

‘Hay muchos tipos de hoteles. Nosotros estamos (en casi todos los casos) en sistema vacacional, salvo en el caso de los de Sevilla. Procuramos transmitir al turista que el hotel es, en sí mismo, un destino; es decir, que tienen que visitarnos porque les guste, porque les vayamos a transmitir determinadas sensaciones que son exclusivas y que solo van a encontrar en nuestros establecimientos’.

«Los empresarios somos emprendedores y nos gusta ser así»

Y eso ¿cómo se hace?

‘Con la arquitectura, con el interiorismo o con la gastronomía o con la forma de actuar del personal del hotel. A la gente, al turista, le tiene que apetecer ir a nuestros hoteles. Tal vez en los hoteles de otras ciudades es suficiente con una wifi fantástica y poco más porque la funcionalidad es lo que prima al ser lugares que alojna a muchos que van a trabajar y no de turismo. No es nuestro caso. En definitiva, intentamos que nuestro cliente elija, además del destino que le parece interesante, nuestros hoteles como complemento perfecto en su viaje. Se trata de tener una experiencia integral’.

Inevitablemente, nuestra charla llega a ese territorio que obliga visitar la propia realidad. Llevamos quince años en crisis. Si no es una crisis financiera es una pandemia aunque cabe la posibilidad de tener cerca una guerra y vivir, al mismo tiempo, la crisis energética más dura de todos los tiempos. No sé si merece la pena para un empresario vivir tanta incertidumbre...

‘Los empresarios llevamos en la sangre todo eso que dices. Vivimos sabiendo que es lo que nos tocará antes o después, que unas veces serán buenos tiempos y otras tiempos difíciles. No sé si merece la pena aunque los empresarios somos emprendedores y nos gusta ser así. Supongo que sí merece la pena porque seguimos nuestro camino a pesar de todo. Ten en cuenta que el mundo es como es gracias a que existen los empresarios, personas que generan empleo y riqueza y, los que lo somos, no podemos renunciar a hacer algo tan esencial para este mundo. Es una labor social importantísima’.

¿Se le puede dibujar un futuro amable a los jóvenes emprendedores viviendo una realidad tan difícil y gris como la actual?

‘Como bien decías, es mucho tiempo el que llevamos sumidos en una crisis tras otra. Esto está siendo una prueba de fuego y hemos tenido que aprender a pelear con uñas y dientes cada día de los últimos años. A veces, un día hemos tomado una decisión contraria a la del día anterior. Hay que tener unos reflejos tremendos y los nervios de acero. Es muy difícil que alguien jovencito vea cómo están las cosas y se anime con el emprendimiento. Lo único que se me ocurre decir a los jóvenes es que ser empresario es muy bonito, que tener la capacidad de imaginar cosas que no existen y crearlas posteriormente es fantástico. Sea del estilo que sea, la empresa es un reto maravilloso. El resto es circunstancial y efímero. Las ideas no. Mira, nosotros diseñamos los hoteles, los construimos, los dotamos de lo necesario para alojar a las personas y es muy satisfactorio recibir la felicitación del que ha vivido una experiencia en ellos. Lo que es seguro es que hay que hacer todo lo necesario para que surjan empresarios y, sobre todo en Andalucía. En emprendimiento estamos por detrás de otros territorios españoles y la capacidad para emprender de un joven andaluz es la misma que la de un madrileño o un catalán. Hay que conseguir que la iniciativa de los jóvenes crezca y se animen a comenzar sus carreras como empresarios de éxito. Tal vez una economía subvencionada en exceso no haya sido especialmente buena para que los jóvenes andaluces vieran claro el territorio empresarial’.

Nos despedimos y pienso en los jóvenes emprendedores a los que les falta su propia Ítaca y que, ojalá, empresarios como Luis Chabrera les ayude a diseñarlas y a hacer el viaje que lleva hasta la puerta de los sueños ralizados.


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