Fernando del Rocío: «Lo que ocurra esta noche podría decidir mi carrera»

El joven novillero camero debuta hoy en la plaza de la Maestranza alternando con El Jareño, que representa a la escuela de Málaga

06 jul 2016 / 22:13 h - Actualizado: 06 jul 2016 / 22:16 h.
"Novilladas de promoción en la Maestranza"
  • El joven aspirante camero posa en la Maestranza con ocasión de la entrevista. / Pepo Herrera
    El joven aspirante camero posa en la Maestranza con ocasión de la entrevista. / Pepo Herrera

Fernando del Rocío es de Camas y esta noche ha contraído la que, hasta ahora, es la cita más importante de su vida. El joven aspirante –formado bajo la exigente batuta de El Almendro– hará el paseíllo en la plaza de la Real Maestranza encabezando el cartel del primer festejo del ciclo de promoción. Los deberes están hechos. Lo demás lo pondrá la suerte imprescindible, el juego del ganado y, sobre todo, las ganas de ser del novillero.

El aspirante ya sabe lo que es pisar una plaza grande. Debutó de luces hace dos años en Córdoba y también ha hecho el paseíllo en el coso de la Merced de Huelva pero reconoce que Sevilla «es un punto y aparte». «A veces me cuesta dormir sabiendo a lo que me enfrento pero me lo estoy tomando con tranquilidad y sobre todo con ilusión», explica Fernando al que un percance inoportuno le ha impedido apurar la preparación. En cualquier caso, la cita de esta noche no podía pasar de largo. «Fue en Utrera, hace un mes; sufrí una lesión de ligamentos y un edema en el hueso que aún arrastro. Debería seguir en reposo pero Sevilla no se puede escapar», insiste el novillero de Camas, que también ha pasado dos años por la escuela de Córdoba por imperativo lectivo. Sus estudios de ingeniería forestal le llevaron a la ciudad de los califas y aunque tuvo que aparcarlos momentáneamente se dispone a retomarlos sin perder de vista al toro: «Llegar a Sevilla también significa saber que esto sigue para adelante. Lo que pase hoy, para bien y para mal, podría decidirlo todo. No tengo nada y tal y como está montado esto ya se sabe quién y cómo se torea. Si no tengo nada tampoco tengo nada que perder pero si las cosas salen bien se me pueden abrir todas las puertas, que es lo que me hace falta», concluye Fernando.

La casualidad ha querido que los tres aspirantes que se verán las caras esta noche sean nacidos en la provincia de Sevilla aunque el tercero, Antonio Medina, se ha criado en la localidad pacense de Zafra y se ha formado como torero en el Patronato Provincial de Tauromaquia de Badajoz. El caso de Pedro Aguilar, que se anuncia El Jareño en honor a la localidad sevillana Martín de la Jara, es distinto. Siendo y sintiéndose sevillano tuvo que escoger la escuela de Málaga después de pasar por la de Écija por necesidad geográfica. «Para mí es un orgullo llevar a la espalda las provincias de Sevilla y Málaga», admite El Jareño, que también siente el hormiguillo de saber que su nombre cuelga en los carteles del coso del Baratillo. «Ya he toreado en plazas grandes como Murcia o Málaga», explica Pedro recordando que «uno no termina de habituarse al hecho de estar anunciado en la Maestranza; es la plaza donde se fraguan todos los sueños, en la que sueñas las faenas... y contraes la responsabilidad de torear en el escenario más importante del mundo».

El Jareño ha pasado los días previos tranquilo, entrenando, preparando los trastos y el vestido pero sobre todo ha querido mentalizarse bien para afrontar este trascendental compromiso sin presiones añadidas. «Necesito aprovechar esta oportunidad para subirme a un tren que no es un tren, es el AVE», bromea Pedro reconociendo que «triunfar en Sevilla puede ser un trampolín de oro». El Jareño no estará solo. Tres autobuses de Martín de la Jara le servirán de apoyo pero también de exigencia. La victoria será para el mejor.


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