Enrique Ramos Guerra: una vida entregada al arte

Dos exposiciones en el Ateneo y en el Museo del Antiquarium, reivindican al escultor sevillano

15 jun 2022 / 21:56 h - Actualizado: 15 jun 2022 / 22:01 h.
$hmKeywords_Schema
  • Presentación de la muestra en el Ateneo por su Presidente, Emilio Boja; el Decano de la Facultad de Bellas Artes Daniel Bilbao, Enrique Ramos Guerra y los Comisarios Olegario Martín y Bartolomé Palazón. FOTO: T.L.
    Presentación de la muestra en el Ateneo por su Presidente, Emilio Boja; el Decano de la Facultad de Bellas Artes Daniel Bilbao, Enrique Ramos Guerra y los Comisarios Olegario Martín y Bartolomé Palazón. FOTO: T.L.

He respetado en el titular lo que tanto los Comisarios de la primera muestra dedicada a Enrique ramos Guerra –los profesores de la Facultad de Bellas Artes de Sevilla y Zaragoza respectivamente: Olegario Martín Sánchez y Bartolomé Palazón Cascales- como el autor mismo, han puesto para la que sería una Antológica incluyendo las obras que se han expuesto en el Ateneo de Sevilla del 1 al 13 de junio y con las que se exponen a partir del 15 de este mismo mes en el Antiquarium.

Enrique Ramos Guerra: una vida entregada al arte

Inauguración en el Antiquarium. De derecha a izquierda los Comisarios de la exposicón Bartolomé Palazón y Olegario Martín, el escultor, el director de la sala Javier Fito y la profesora de la U.P.O. Andrea Díaz Mattei . FOTO: T.L.

Esta última, patrocinada por el ICAS del Ayuntamiento de Sevilla y la Universidad de Sevilla TEBRO (el Grupo de Investigación de la Facultad de Bellas Artes dirigido por el titular de Fundición en bronce Olegario Martín Sánchez donde se integra el también profesor Bartolomé Palazón Cascales, y financiaciada por la Unión Europea y el “Plan de Recuperación, Transformación y Resilencia”.

Dicho esto, en realidad no tengo claro si es el autor el que ha entregado su vida al arte, o si es el arte el que se ha servido de él, como si fuera un médium, un demiurgo en el sentido clásico del término.

Enrique Ramos Guerra: una vida entregada al arte

Vista general de la sala con obras de Enrique Ramos Guerra expuestas en el Ateneo. FOTO: T.L.

Por otra parte en el subtitular, me he limitado -o lo he limitado- sólo a la escultura, cuando en realidad tampco tengo claro si Enrique Ramos Guerra es un escultor que pinta o un pintor que esculpe, o un diseñador que graba, etc. aunque lo que ha prevalecido en su carrera haya sido su vocación por las tres dimensiones, y aunque también aquí habría que ver si no ha querido traspasar a la cuarta o la quinta del espacio y del tiempo, por esas afinidades que tiene con la arquitectura y con la música.

Enrique Ramos Guerra: una vida entregada al arte

Vista desde otro ángulo donde se ven óleos, acrílicos, guaches y esculturas. FOTO: T.L.

“Ha prevalecido” tal vez no sea tampoco una expresión exacta, porque muchas de sus obras han sido cerámicas, pinturas murales, de caballete, grabados, decoraciones, etc. y viendo las obras expuestas en ambas sedes, se deduce que un alto porcentaje efectivamente son escultóricas, pero también que hay muchas escultupinturas, lienzos que comienzan en pintura y se acaban con relieves –o a la inversa- pues a veces son estos los que llevan aplicaciones abstractas o figurativas e incluso una mezcla de ambas.

Enrique Ramos Guerra: una vida entregada al arte

Detalle de la anterior con las obras Corredor de Fondo y Violoncelo en primer plano. FOTO: T.L.

Por otra parte, una parte de su producción podría decirse que está compuesta por bocetos. Una serie de obras tridimensionales ciertamente –sean relieves o lleven adosadas figuras exentas- que pueden funcionar así tal cual son, como bibelots de mediano o pequeño formato, o como para traspasarla a dimensiones mayores. Obras para interiores o para exteriores que Ramos Guerra se ha encargado de colocar en cajas de metacrilato transparente.

Enrique Ramos Guerra: una vida entregada al arte

Una de las cajas con Técnicas mixtas. FOTO: T.L.

En esas cajas se encierra –igual que en su pintura, pero pienso que más en ellas- el mundo propio de Enrique Ramos Guerra: una serie de formas que le persiguen” como pueden ser las manos saliendo o avanzando hacia las nubes, emergiendo de fondos geométricos o expresionistas, espejos que reduplican las imágenes (e incluye a los espectadores dentro de las obras), de las divisiones que va estableciendo con los campos de color o las pinceladas, o bien por todos los aditamentos que incorpora: planchas, hilos y varillas de metal, acetatos, figuras de alambres con telas encoladas, en definitiva y por todo esto, una de sus líneas, esta, bien puede considerarse como collages escultóricos, gracias a la incorporación de lo anterior más una serie inverosímil de objetos encontrados o buscados, flores artificiales o naturales.

Enrique Ramos Guerra: una vida entregada al arte

“Piedad”, Escultu-pintura de Ramos Guerra. FOTO: T.L.

Otra de sus facetas como escultor y sin duda la más conocida ya que pueden verse en las calles, museos y colecciones, son las piezas donde el hueco completa lo que la masa estructural no cubre. Pero aún así estaríamos en lo mismo: en que es la masa la que describe la trayectoria del hueco y es la vista o el tacto (para los no videntes), los que prolongan las superficies y volúmenes.

Enrique Ramos Guerra: una vida entregada al arte

Cartel diseñado por Clara Amuedo y Jesús Conde, donde puede verse también horario de visitas

Enrique Ramos Guerra -introductor del poliéster en nuestra ciudad, conectado con la vanguardia internacional mejor que con la tradición sevillana- en la sede del Antiquariun extraordinariamente montada por los Comisarios, se ven a la perfección las tres fases que como escultor ha tenido y sigue teniendo desde el punto de vista de las formas, los materiales y las técnicas, como son: los metacrilatos (cajas con figuras y objetos), los poliésteres (figuras varilladas y forradas con él), y las nubes (aluminios, cables, estructuras compositivas flotantes que juegan con la luz, el aire y el espacio).

Enrique Ramos Guerra: una vida entregada al arte

Aspecto general del Museo Antiquarium, con los tres tipos de obras de Enrique Ramos Guerra. FOTO: T.L.

En cada nueva obra Enrique Ramos Guerra, ha ido incorporando lo que ha ido aprendiendo de las anteriores. Con todo ese bagaje logró crear su estilo propio, a partir –a lo que parece- de lo que la propia obra le pedía. Es de esperar que continúe pintando, realizando esas obras que se acercan a relicarios, a la orfebrería, a cofres donde nos narra una historia. La suya.


Qué hacer en verano en Sevilla y provincia Empleo en Sevilla Más seguros Edictos