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La Tostá

Cada vez que habla sube el pan

Manuel Bohórquez @BohorquezCas /
20 sep 2019 / 08:15 h - Actualizado: 20 sep 2019 / 09:30 h.
  • Cada vez que habla sube el pan

Eso de que Pedro Sánchez no accediera a gobernar en coalición con Unidas Podemos porque le quitaría el sueño por las noches, les confieso que me ha llegado al alma. Aunque se lo dijera a Ferreras, que juega en su mismo equipo. Me lo estoy imaginando: “Pregúntame por Errejón, picha, que el que no va a poder dormir esta noche va a ser Pablito Iglesias”. Sí, anoche vi la entrevista de Ferreras a Sánchez porque me tomo muy en serio esto de la política en España y cada entrevista del presidente en funciones es una verdadera lección de periodismo independiente. Me recordó a una entrevista de Zapatero en la que el presidente le dijo al presentador: “Oye, pregúntame por la corrupción que esto va a cantar mucho”. Y le preguntó, claro. O cuando le dijo a Gabilondo lo de que había que tensionar a la sociedad y el maestro del periodismo agachó la cabeza, claro, porque eso de frenar a la derecha es siempre un motivo más que justificado para obedecer a la izquierda, suponiendo que Zapatero lo haya sido alguna vez. De izquierdas, digo. A ver si va a resultar que estamos equivocados con Sánchez y que es más estadista de lo que pensábamos, porque, por lo dicho anoche, le preocupa nuestro futuro. “No voy a ser presidente a cualquier precio”, ¿recuerdan? ¿Y si es verdad? Es cierto que ha podido serlo, pero no ha querido dejarnos a merced de Pablo I de Vallecas y Conde de Galapagar. Podríamos decir, con gozo, que lo ha quitado de la circulación. Pero no, lo va a seguir teniendo ahí a partir del 10 de noviembre recordándole que tienen asuntos pendientes que resolver por el bien de España y los españoles. Pabo Iglesias es el grano en el culo de Pedro Sánchez, bastante más brillante que él y mejor político como de aquí a Lima. O sea, que no le ha ganado la pelea evitando un gobierno de coalición: solo han dejado el combate final para dentro de poco más de mes y medio. Él, Pedro, confía en que los españoles votemos entonces algo mejor que la última vez. Y parece que sí, que puede ganar con más diferencia aún. Pero como las urnas las carga a veces el diablo, según Casado, también puede ocurrir que no y entonces tendría que hincar el hocico o irse directamente a su casa. Sánchez es un problema para el Partido Socialista y, si me apuran, para España. No sabe ganar por mayoría absoluta y tampoco sabe negociar los apoyos parlamentarios para gobernar. Y esto, señores, es un problema, sobre todo con lo que se nos viene encima: una nueva recesión económica, la salida de compás del Brexit, la condena o no a los golpistas catalanes y a los socialistas andaluces de los Eres, etc. O Sánchez madura o se va a ver un ejemplar.


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