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La Tostá

Le llegó la hora a Silverio

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Manuel Bohórquez @BohorquezCas
03 may 2021 / 08:45 h - Actualizado: 03 may 2021 / 09:53 h.
"La Tostá"
  • Le llegó la hora a Silverio

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Puede ser que le haya llegado la hora al cantaor y empresario Silverio Franconetti Aguilar (Sevilla, 1831-1889), tan olvidado. Ayer domingo unas treinta personas visitamos todas las calles sevillanas en las que vivió, ocho en total, que sepamos hasta ahora. Y algunas de esas personas decidimos en Torres Macarena luchar por el legado y la memoria del artista, y vamos en serio. Por supuesto que vamos a invitar a que participen las instituciones públicas y privadas de la ciudad de Sevilla. Lo haremos por Silverio y por todos los demás artistas de su tiempo que están tan olvidados como él. Muchos de los que ayer nos acompañaron en el recorrido se llevaron las manos a la cabeza cuando comprobaron que en ninguna de esas ocho calles había nada que recordara que allí nació o vivió el genio del cante andaluz. Ni un mísero azulejo. Eso va a cambiar y ayer mismo comenzamos a pensar en cómo recuperar y preservar su legado musical y su memoria de artista, cueste lo que cueste. Es que si no damos el paso, Silverio acabará olvidado del todo en su propia tierra, como tantos otros grandes artistas: el Maestro Pérez, el Maestro Otero, La Nena, Petra Cámara, La Campanera, Miguel y Manuel de la Barrera, y tantos otros. La idea es que Sevilla tenga por fin el tan deseado Centro de Documentación del Flamenco Silverio Franconetti para que no se acabe perdiendo todo, es decir, la memoria flamenca de nuestra ciudad. En Sevilla somos muy dados a olvidar a nuestros artistas en general, pero sobre todo a los flamencos. Silverio no fue solo un gran cantaor, según muchos testimonios, sino además un sevillano que hizo una gran labor para que el género que él ayudó a crear, el flamenco, se convirtiera en parte importante de la oferta cultural hispalense. Fue atacado por ello desde las propias instituciones sevillanas, pero supo aguantar y hoy no se podría entender este arte sin aquella poco entendida labor. Por eso, y por otras razones, algunos sevillanos hemos decidido ponernos a trabajar para perpetuar la memoria del artista y su obra.


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