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Los medios y los días

¿Será verdad o cosas de los medios?

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10 oct 2021 / 04:00 h - Actualizado: 10 oct 2021 / 04:00 h.
"Los medios y los días"
  • ¿Será verdad o cosas de los medios?

Que digo yo si este clima de jaleo permanente será del todo verdad o estará hinchado por los mensajes de los medios de comunicación a los que les interesa el follón para el negocio. “Hinche el perro, Rodríguez”, se decía antes en el mundo del periodismo -el jefe al redactor currito de base- cuando llegaba a la redacción una noticia a la que se le suponía con gancho comercial. Y vaya si eso se ha hecho, me acuerdo así de pronto cuando lo del caso Guerra: días y días, meses, con el dichoso Juan Guerra y el despacho en la Plaza de España, intentando salpicar a su hermano Alfonso y de camino a Felipe González. La cosa se puso apasionante cuando el señor González dijo que pondría la mano en el fuego por su amigo Alfonso para al poco tiempo dejar que se fuera de la vicepresidencia para que desembarcara el lobby socialista catalán con Narcís Serra; anda que no había diferencia entre la altura intelectual y política de Alfonso en comparación con Narcís, a favor de Alfonso. A Narcís, el Abc le solía llamar Narciso, creo que para joder. Pues por aquellas calendas le pregunté a un colega cuyo medio era el rey de la información sobre el escándalo Guerra que hasta cuándo iban a estar con el cotarro, qué había ya que contar. Y me respondió que mientras otros estuvieran armando gresca ellos también tenían que estar con el asunto, o sea, hinchando al perro.

El diccionario de español avanzado afirma: “hinchar/inflar (el perro/el globo): ampliar o exagerar la importancia o magnitud (de algo)”. En una ocasión oí que la expresión la usó Cervantes en uno de sus textos pero no puedo asegurarlo aunque he buscado en el Oráculo Internet y miren lo que he hallado: “Cuenta cervantes en el prólogo de la segunda parte del Quijote que en Sevilla había un loco que, además de ejercer dicha estirpe, que en estos pagos meridionales es generosa y poblada, dedicaba el día a inflar a los perros por la puerta trasera, utilizando un canuto por el que soplaba con tal entusiasmo que conseguía convertir a los canes callejeros en pelotas redondas” (Carlos Mármol). Por tanto, lo que leí o me dijeron hace la tira de décadas es cierto.

¿Quién no se acuerda de la tragedia de Alcácer? Aquello llegó ya a sembrar vergüenza ajena y falta total de ética y deontología periodística. Claro que como nos gustan tanto las informaciones de sucesos desde toda la vida de la prensa llamada de masas, los medios, que son negocios, venga y dale con las pobres niñas asesinadas. ¿Y el caso Arny? Aún no se sabía casi nada del tema y ya recuerdo a un medio escrito que publicó fotografías a todo color de los presuntos pederastas: el juez Rico Lara, el presentador Jesús, Vázquez, el moranco Jorge Cadaval... y todos eran inocentes pero calumnia que algo queda, qué asco me dio aquello, por favor, el juez Rico Lara con el que tuve el honor de compartir a veces la famosa página 3 de opinión de este diario en los años 70.

Son sólo tres ejemplos, pero el asunto de hinchar el perro está a la orden del día y ahora más que nunca cuando el periodismo de verdad escasea porque si se puede ganar dinero con chismes, el tiempo, las olas de calor y de frio, los asesinatos y las muertes, todo ello abundante y existente por doquier, para qué desarrollar buen periodismo que además es caro, eso se va a quedar para una minoría más minoritaria que la que siempre ha leído y asimilado buen periodismo y se ha formado con él. El resto, ya saben, a pinchar noticias de ésas de “Las 10 maneras de ponerse moreno en la playa”, “Sánchez hoy es más malo que ayer pero menos que mañana”, “Todos y todas los que y las que no digan todos y todas, incluso todes, son fascistas”. etc. Apasionante.


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