miércoles, 30 septiembre 2020
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, última actualización

Una vacuna para la vacuna

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03 sep 2020 / 04:00 h - Actualizado: 03 sep 2020 / 04:00 h.
"Los medios y los días"
  • E.P
    E.P

“Las prisas son malas compañeras”, “vísteme despacio que llevo prisa”, “la paciencia es la madre de la ciencia”, “no por mucho madrugar amanece más temprano”. Conforme nos vamos haciendo viejos hablamos más a base de frases hechas y de refranes, es como si quisiéramos abreviar la explicación de los asuntos que los años han dejado bien claritos en nuestras cabezas, es como si la propia vida te dijera: anda, déjate de pendejadas que te queda menos tiempo para gozarme, resume y dedícate a disfrutarme, no me pierdas con papanatadas ni con papanatas que para eso ahora te he concedido además que duermas menos para que vivas más.

Parece que nos creemos que esto de la vacuna es como el plan Pond’s belleza en siete días o como los cursos de aprenda inglés en veinte días o adelgace en quince o elimine los michelines mientras duerme. Nada, aquí la capacidad de esperar se ha terminado, somos como niños caprichosos que queremos el juguete ya. O, mejor dicho, tal vez la población en general -como sucede en otros aspectos- vaya por delante de sus políticos y sepa que Zamora no se tomó en una hora mientras que el filósofo y ministro de Sanidad, Salvador Illa, y otros de sus colegas, pululen por ahí diciendo como en las películas: “no te preocupes, cariño, todo saldrá bien”.

A los científicos les han puesto un cohete entre las posaderas y los han convertido en churreros: marchando una vacuna recién salida de la plancha, tenemos además vacunas al ajillo, vacunas al pil pil, vacunas al vapor y vacunas ecológicas para veganos. Cuando empezó la pandemia no había ni mascarillas, ahora las podemos contemplar de diseño y de fantasía, hasta se tienen ya en cuenta para que combinen bien con la ropa. Pues de no disponer de vacunas vamos a tener tantas vacunas que será posible aplicárselas hasta al murciélago de Wuhan que dicen que inició toda esta tragedia, Bill Gates se va a quedar sin un euro fabricando chips como un loco para tener controlada a toda la población -menos a Cayetana- y Miguel Bosé se va a desgañitar gritando por las redes bandidos, bandidos.

La OMS dice: "El desafío al que nos enfrentamos ahora es que pasamos de vacunar cientos de personas (fase 2 de ensayos clínicos) a cientos de miles de personas (fase 3). Necesitamos los resultados de eficacia y seguridad de estos estudios porque si empezamos a vacunar a millones de personas muy rápido podemos pasar por alto algunos efectos adversos", explicó el director de Emergencias de la OMS, Mike Ryan.

Lo dice por Rusia, por China y por las prisas, porque la fase 3 no se está tomando como experimentación sino como implantación de un logro, con lo cual, si sale mal o medio bien, necesitaremos otros cohetes para los traseros de los científicos con el fin de que elaboren de inmediato otra vacuna contra los efectos secundarios de la vacuna y así sucesivamente hasta que todos los científicos tengan el culo abrasado y deban acogerse a una baja laboral.

Si no fuera porque hay muertos de por medio y gente en la UCI se podría decir que el asunto es de película de Berlanga. Esperemos que la vacuna no resulte como esos objetos que compramos en las tiendas de los chinos que en media hora como mucho ya están rotos.


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