Cómo llegar al derbi bien pero mal

LA CONTRACRÓNICA. Con permiso de la Copa, el Betis ya piensa en el Sevilla... si no lo hacía ya mientras se enfrentaba a Las Palmas. Los verdiblancos llegan a sólo tres puntos de su eterno rival, pero no todo en la vida es la clasificación, aunque en fútbol tape muchas cosas

13 dic 2015 / 01:19 h - Actualizado: 13 dic 2015 / 16:54 h.
"Primera División","Fichajes"
  • Cejudo trata de frenar a Vicente Gómez. Foto: Ángel Medina (Efe)
    Cejudo trata de frenar a Vicente Gómez. Foto: Ángel Medina (Efe)

El Betis, con permiso del Sporting y la segunda parte de su eliminatoria de Copa, ya puede pensar en el derbi ante el Sevilla. Si es que no lo hizo antes y durante su partido contra la UD Las Palmas, claro. ¿Acaso era un encuentro cualquiera antes del gran choque de rivalidad y nadie lo sabía? No. Era un encuentro exactamente igual, porque la LFP no da más puntos por ganar al Sevilla que por vencer a Las Palmas. Pero da la impresión de que Pepe Mel y sus hombres, por ese orden, prefirieron dejarse llevar por la proximidad de ese duelo antes que centrarse en lo que tenían delante. Lo hizo el técnico de forma consciente reservando a N’Diaye, a no ser que su presencia en el derbi garantice el éxito a su equipo y nadie excepto el técnico conozca ese truco. Y seguramente lo hizo más de un futbolista de forma inconsciente, porque es inevitable. El caso es que el Betis jugó la jornada número 15 y se portó como si estuviese entrenándose para la jornada número 16. Y así no va a ninguna parte ningún equipo de fútbol. Ni el Barcelona, como comprobó ayer.

Llega el derbi. Desde el punto de vista de este Betis irregular y sin una identidad clara después de media Liga, vaya por delante que presentarse en la primera batalla ante el Sevilla a apenas tres puntos de distancia, después de estar todo el curso igualado o incluso por encima, bien merece en principio más elogios que descalificaciones. A día de hoy, la Liga del Betis, un recién ascendido, no es la Liga del Sevilla, el campeón de la Liga Europa. Hasta ahí, cero reproches al equipo de Mel, que no enamora ni a la más fea del lugar pero al menos es productivo a más no poder. Ahora bien, presentarse en el derbi contra el Sevilla, equipo intenso donde los haya, después de semejante ejercicio de distensión como en el que perpetró en Las Palmas, como si el último puesto de su adversario en la clasificación fuese la mejor excusa para encarar el choque de un modo tan deplorable, no es de recibo.

El único que pareció colista fue el Betis y esa no es la mejor manera posible de prepararse, y preparar a su afición, para volver a casa y recibir al Sevilla. Y después de cinco partidos consecutivos sin ganar en el Villamarín...


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