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El estatuto de los políticos

La presidenta acusa al PP de ser un partido «cenizo» que «mancha» la imagen de Andalucía, y los populares culpan al PSOE de «mancillar» la autonomía

el 28 feb 2014 / 09:00 h.

La presidenta de la Junta, Susana Díaz, ayer en el Parlamento La presidenta de la Junta, Susana Díaz, ayer en el Parlamento Cada 28-F, el mismo esquema político. A un lado el PP con el mensaje de que 30 años de autonomías han sido positivos para Andalucía pero no así 30 años de gobiernos socialistas. De otro la izquierda, que vuelve a echar en cara a la derecha que no defienda a Andalucía ni dé la cara por ella cuando los de fuera la insultan. En la antesala del 28-F, el pleno del Parlamento se convirtió en una pelea sobre a qué partido le corre más sangre verdiblanca por las venas, cuál respeta más el Estatuto andaluz o lo contrario: quién le es más infiel. La batalla política no es nueva, pero en estos años de crisis, cuando la comunidad está retrocediendo en derechos e igualdad, cobra más fuerza, aunque cada cual apunta a unos culpables. La presidenta de la Junta, Susana Díaz, abogó ayer por renovar el «espíritu» del 28 de febrero de 1980, cuando Andalucía accedió a la autonomía plena, frente a los «intentos de liquidar» el Estado del Bienestar y los servicios públicos. «Hoy más que nunca es necesario que no nos arrebaten lo que tanto trabajo nos costó conseguir», dijo la presidenta. Díaz apareció en el Parlamento vestida con camisa blanca y chaqueta verde y esgrimió los argumentos que levantaron pasiones el pasado domingo en el multitudinario mitin con motivo del 28-F. Acusó al Gobierno de Rajoy de poner en riesgo la igualdad de oportunidades por el desmantelamiento progresivo de derechos y sacó pecho de que Andalucía, pese a tener una tasa de paro «inaceptable e insoportable» (36%) –admitió– está demostrando que «otra política es posible». Andalucía tiene que seguir en la «resistencia», añadió el portavoz de IU, José Antonio Castro. Si el domingo pasado la dirigente socialista se envolvió en la bandera de la unidad de España, ayer lo hizo en la «bandera de nuestro Estatuto», el mantra que guía la gestión del Gobierno de coalición, aseguraron PSOE e IU. El PP trató de desmontar la imagen de que la izquierda es quien salvaguarda la ley máxima andaluza. El portavoz parlamentario popular, Carlos Rojas, acusó al PSOE y a sus gobiernos de haber «mancillado y traicionado» tanto el Estatuto como la dignidad y el honor de todo el pueblo andaluz. «El Estatuto se traiciona cuando se desvían los fondos para el empleo, cuando surgen casos como los de los ERE, Invercaria o Bahía Competiviva, cuando se gobierna solo para ganar elecciones, cuando se mantienen chiringuitos para dar millones de euros a amiguetes o cuando se da dinero a empresas que no existen para cocaína, para ferias virtuales o para líneas aéreas que no van a ningún sitio», relató. Para Rojas, el desarrollo del Estatuto durante más de 30 años de gobiernos socialistas tiene una «foto desgraciada y fija: un millón y medio de parados o un 27% de fracaso escolar». «Usted gestiona un modelo de apariencias, ya que quiere aparentar transparencia, pero su Gobierno es opaco. Quiere aparentar dureza contra la corrupción, pero es complaciente con ella», lamentó. «Aproveche la unidad política del Estatuto para que Andalucía avance. Deje de hacer oposición al Gobierno central y cumpla con el Estatuto», le reclamó. La presidenta volvió a ironizar con la idea de que Rojas, al que acaban de confirmar en su puesto como portavoz, sigue haciendo «méritos» en su partido. Y volvió a hacer alusión a la desastrosa sucesión en el PP-A que culminará el domingo con la elección de Juan Manuel Moreno Bonilla. Aseguró que el PP andaluz, aunque cambie de presidente y de dirigentes, no va a cambiar de línea de oposición y seguirá siendo el «partido cenizo y negro», que quiere «manchar» la imagen de Andalucía, algo en lo que a ella nunca la van a encontrar. Díaz aprovechó para reprochar al PP-A que no rectificara al presidente gallego, Alberto Núñez Feijóo, quien el lunes dijo en Sevilla que la «transición española no se completará hasta que en Andalucía» gobierne el PP. «Ahí le quería haber visto yo, diciéndole a sus compañeros de partido que a Andalucía se viene a colaborar y a mostrar respeto», le recriminó. La presidenta de la Junta recordó que al PP-A le «costó trabajo» respaldar el Estatuto porque no creía en él y dijo que no aceptará lecciones de transparencia de un partido «cuyo domicilio fiscal lo tiene en Suiza». Pero el PP tampoco está dispuesto a que le den lecciones sobre andalucismo. «Nos sentimos muy orgullosos de ser andaluces y no vamos a permitir más que nos diga que el PP insulta a los andaluces», afirmó Carlos Rojas, quien hizo un repaso por las tragaderas del PSOE con el Gobierno de Zapatero (deuda histórica en solares y un sistema de financiación injusto para Andalucía). Ambos se reprocharon los recursos cruzados entre la Junta y el Gobierno de Rajoy y la presidenta andaluza defendió que su Ejecutivo va por el «camino correcto». Al PP le pidió que si no quiere ayudar a resolver los problemas de Andalucía, «al menos no estorben».

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