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El gran golpe de Tillo y Karem

Uno de los últimos torneos del año, el Campeonato de Andalucía Absoluto, suele servir para tomar el pulso a las promesas que están a punto de adentrarse en la selva del circuito internacional. Buen nivel en Estepona y dos campeones inesperados, de 15 y 18 años. Foto: Javier Díaz.

el 15 sep 2009 / 20:25 h.

Uno de los últimos torneos del año, el Campeonato de Andalucía Absoluto, suele servir para tomar el pulso a las promesas que están a punto de adentrarse en la selva del circuito internacional. Buen nivel en Estepona y dos campeones inesperados, de 15 y 18 años. Ambos trabajan por un sueño en Sevilla: vivir del tenis.

El tenis es tan complicado en niveles elevados de competición que como diría un entrenador de fútbol, al final todo depende de los estados de ánimo. De otra forma no se puede explicar, en el contexto de una larga temporada, que un chico y una chica se conviertan en campeones de Andalucía absolutos cuando meses atrás no habían logrado serlo en los Regionales que les corresponden por edad. La argentina, y sevillana de adopción, Karem Gómez, con 15 años, es la nueva reina de los Campeonatos de Andalucía, y Alberto Rodríguez Cervantes, almeriense forjado en las pistas del Centro de Tecnificación Blas Infante de Sevilla, es su homólogo entre los chicos.

Fue en el Club Tenis Bel Air de Estepona (Málaga) donde el tenis andaluz reunió a un elenco amplio de grandes promesas. Andalucía es una potencia nacional en categorías de menores y varios de los chicos que participaron, la mayoría entre cadetes y júniors, han jugado y ganado finales de los Campeonatos de España. Dotado con 6.000 euros en premios el Regional no atrae a los andaluces inmersos ya en el circuito profesional por cuestiones económicas. Así, la corona regional , además del prestigio, se relaciona más con un deseo sentimental. "Sin duda es el torneo que más ilusión me hacía ganar, no me lo marqué como objetivo pero cada día fui jugando mejor, tuve algo de suerte y al final gané", relata Alberto Rodríguez Cervantes, almeriense de 18 años afincado desde hace cuatro en Sevilla, donde ha llegado con la firme intención de formarse para vivir profesionalmente del deporte de la raqueta. En su currículum figuran también los títulos de campeón de Andalucía benjamín, alevín e infantil y en los dos últimos años, en 2007 y 2008, ha sido subcampeón en el júnior. Subcampeón en el júnior pero campeón en el absoluto.

El caso de Karem Gómez es más curioso si cabe. Cadete de primer año (15), perdió la final del Regional Cadete el pasado mes de junio ante la granadina Pilar Domínguez, una de las dos o tres mejores jugadoras de España. Pero en Estepona no sólo derrotó a Pilar, por primera vez, en cuartos, también eliminó a la campeona de España cadete de 2007, Lucía Cervera, y a una jugadora dos años mayor que ella en la final, Lucía Martínez. Karem nació en Argentina, en Buenos Aires, aunque su abuelo es almeriense. A los siete años se trasladó a Málaga y ahora lleva dos en Sevilla. "En la final me dolía todo porque tenía la espalda mal de la tensión del partido con Pili. Todavía no me lo creo", dice la hispano-argentina, quien ha probado en casi todos los deportes. "En Buenos Aires hice hockey, voley, badminton, natación...pero como era muy individualista acabé en el tenis" relata Gómez, que ha dado el paso de estudiar a distancia. "Entreno unas seis horas y estudio dos. Soy buena estudiante, pero sin ir a clase cuesta".

Alberto, conocido como Tillo, inicia en 2009 una temporada decisiva. "Ahora empiezo a ver lo que significa esto, es el momento de la verdad. Sueño con coger puntos ATP y verme en internet en el ranking. Voy a jugar muchos Futures, bastantes en el extranjero y ganar este campeonato me va a dar confianza y sobre todo confirma que el trabajo que estamos haciendo aquí con los técnicos de la Federación Andaluza da sus frutos".

Luego pincha entre risas a su compañera. "Di que en la Copa Davis quería que ganase Argentina". "Pero jugaría con España en la Copa Federación si me llamasen primero", le responde. "Me vine a Sevilla porque de no ser por la ayuda de la Andaluza no podría jugar al tenis". Y es que los sueños casi siempre cuestan también mucho dinero.

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