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"Es preocupante la desesperanza que se está generando por la crisis"

Psiquiatra. Profesora, médico y vicepresidenta de la Sociedad de psiquiatría y salud mental de la mujer, acaba de ser nombrada coordinadora de prácticas en el Macarena

el 19 may 2012 / 19:15 h.

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Lola Franco imparte clases en el campus de Medicina, junto al Hospital Macarena.

-Medicina es una carrera con prestigio social, pero en una situación de crisis como la actual ¿sigue siendo una carrera con salida profesional?

-Medicina tiene la segunda nota de corte más alta en Sevilla. En ese sentido, sigue siendo una carrera altamente prestigiada y demandada.

-¿Pero los recortes frenarán tanto las salidas como las condicionales laborales de las promociones que están a las puertas?

-Esto es por oleadas. Cuando nosotros terminamos la carrera, en el 82, éramos muchos y la oferta era poca. Luego, la sanidad se amplió enormemente e hicieron falta muchos recursos médicos. Ahora tendremos otra época en la que se reducirán. De hecho, tenemos las primeras promociones de residentes que no van a tener una salida directa. Pero eso es provisional. La demanda de atención sanitaria en nuestro país va a seguir siendo alta. En cualquier caso, si un alumno se mete en Medicina buscando una salida directa está haciendo una inversión malísima. Es mucha la tensión y la responsabilidad que se asume. Estamos demasiado cerca del sufrimiento. Es un precio muy alto el que pagamos.

-¿Los alumnos son conscientes de la situación crítica?

-Los estudiantes y toda España. Es preocupante el clima de desesperanza social que se está creando. Hay un continuo aluvión de información negativa. Yo ya me he pasado a Radio Clásica... Los estudiantes lo tienen claro, pero eso no les quita entusiasmo a la hora de estudiar y prepararse. Tenemos a lo mejor de la Universidad. Están muy motivados.

-¿Qué solución hay a tanta desesperanza, que nos pasemos todos a Radio Clásica?

-Sería una buena opción. El clima de desesperanza no es adecuado porque lleva a sentimientos de indefensión. Y en ese momento nos paralizamos. No entiendo nada de economía, pero hemos tenido crisis anteriores muy serias y hemos salido. Y no me tengo que remontar a la posguerra. La desesperanza solo genera angustia.

-¿Y más enfermos? En Grecia incluso se habla ya de un repunte de los suicidios vinculados directamente a la crisis.

-La adversidad social (falta de recursos, redes sociales...) lo que genera es más síntomas de ansiedad. Que esto tenga capacidad para generar más trastornos mentales serios no lo sabemos. Lo que sí podemos decir es que la crisis está generando más estrés puntual y el suicidio sí se relaciona con situaciones vitales puntuales dramáticas. El otro día escuchaba a una psicóloga decir que estamos en una sociedad muy material, que hay que dar importancia al paseo con un hijo, a la charla con unos amigos... Vale, muy bien, pero ¿y cuando no tienes con qué darle de comer a tu hijo? Esto está muy bien cuando tienes las necesidades básicas cubiertas, y estamos empezando a ver a gente que no las tiene.

-¿La sanidad está en condiciones de atender todas estas nuevas realidades?

-Como psiquiatra le diré que hay una tendencia a la medicalización de problemas. A mí lo que me preocupa es que los recortes en la sanidad lleguen a un punto en el que va a haber una carga económica por el hecho de estar enfermo. ¿Cómo va a perturbar esto la calidad de la asistencia? Los pacientes de psiquiatría pueden llegar a estar ingresados 20 días._Como se les cobre 3 euros diarios por la pensión alimentaria, hay muchos que no dispondrán de 60 euros para pagar su tratamiento.

-¿Detecta esa preocupación en el sector sanitario?

-Mucho, mucho, y en educación todavía más. A nosotros nunca nos parecen suficientes los recursos que tenemos, ni siquiera en la época de las vacas gordas. Estamos preocupados por la carga económica para los pacientes y por la limitación para el personal que, aunque se involucra siempre, va a llevar a un deterioro de la calidad.

-¿Había mucho inmigrante irregular en la sanidad?

-Hasta ahora nos hemos portado como señores. El paciente entraba y se le daba el tratamiento que precisaba. No nos planteábamos nada más. Ahora nos lo vamos a tener que plantear porque va a entrar en contradicción con nuestros principios éticos. Tenemos el deber de ayuda y socorro. Aunque se les trate en urgencias, hay mucha patología que no se puede abordar allí.

-Hay colectivos más vulnerables que otros...

-Mis pacientes (psiquiátricos) son los más vulnerables de todos.

-Sí, pero me comentaba que es vicepresidenta de la Sociedad española de psiquiatría y salud mental de la mujer. ¿Son ellas también un colectivo muy castigado en momentos de crisis?

-La mujer tiene una capacidad de resistencia muy seria, es muy potente. Pero son muy vulnerable socialmente cuando hay una dependencia económica. Lo que ocurre es que hemos creado una sociedad reclamando el derecho a la igualdad. Una vez conquistado éste, hay que reclamar el derecho a la diferencia. Un ejemplo: la mayoría de los estudios de eficacia de fármacos están hechos con varones e inmediatamente se aplican a las mujeres, y no tiene por qué dar los mismo resultados en ellas que en ellos.

-¿Qué efecto ha tenido internet en nuestra salud mental?

-Los clásicos definían la esquizofrenia como una enfermedad cuyos primeros síntomas eran que el chico permanecía mucho tiempo en casa, no se relacionaba con nadie, no salía... Si se aplicara este criterio ahora, el 50% de los chavales jóvenes serían esquizofrénicos. Hay que aprender a desarrollar estrategias positivas para afrontar los problemas. Cada época tiene que desarrollar las suyas propias. Lo que más ha cambiado en nuestra sociedad es la forma de comunicarnos:_una comunicación asequible, inmediata y con unos niveles de información desbordantes.

-¿Y eso es bueno para nuestra salud mental?

-Pues depende de cómo se utilice. El autor del Yo saturado aborda esto. En esta sociedad todo se queda obsoleto rápidamente. Es bueno que reflexionemos sobre los valores y las creencias, que nos definamos como seres con valores.

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