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La crisis atrae a los mercadillos a un sector de población más pudiente

Un sector más pudiente de población, "no habitual", se empieza a ver por los 46 mercadillos que se instalan en la gran Sevilla. Es otro reflejo de la crisis que se deja notar también en este ámbito, según el presidente de la Asociación de Comerciantes Ambulantes y Autónomos de Sevilla, Fernando Martín.

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Un sector más pudiente de población, "no habitual", se empieza a ver por los 46 mercadillos que se instalan en la gran Sevilla. Es otro reflejo de la crisis que se deja notar también en este ámbito, según el presidente de la Asociación de Comerciantes Ambulantes y Autónomos de Sevilla (Aprecama), Fernando Martín.

Lo han detectado los vendedores, que en ellos tienen puestas sus "esperanzas", en palabras de su representante, quien asegura que "las ventas han bajado mucho, cerca del 50%, más incluso que en las tiendas". No obstante, este portavoz no concreta cifras en un sector en el que los empresarios tienen escaso interés en revelar su nivel de ingresos, tal y como se constató en el último censo de mercadillos de Andalucía elaborado en 2007 por la Consejería de Turismo, Comercio y Deporte. Para el estudio, la mayoría de comerciantes ambulantes declaró vender menos de 1.000 euros a la semana.

La recesión económica también tiene su reflejo en el número de puestos que, según los cálculos de la asociación, se ha visto reducido en los últimos tiempos. El objetivo de la gran mayoría es poner su propia tienda ya que se trata de una profesión que, por su carácter itinerante, "quema mucho". La climatología es otro factor que hace difícil este trabajo y, según el representante del colectivo, "la crisis no ha hecho más que aligerar la retirada de gente que no quería esta vida".

El citado censo contabilizó el año pasado en la provincia de Sevilla 5.485 puestos, de los que el 58% se encontraban en pueblos de la aglomeración urbana.

Sin embargo, el fenómeno del mercadillo no corre peligro de desaparecer ya que "es una importante salida laboral para muchas familias", según el presidente de Aprecama, quien recuerda que en el caso de la etnia gitana, "tradicionalmente muy ligada a la venta ambulante, muchos no conocen otra cosa porque ha sido la profesión siempre de su familia". Un hecho demostrado en el citado análisis de los mercadillos, que reveló que en el 42% de los casos el padre ya se dedicaba al comercio ambulante.

Por ello, los vendedores agudizan ingenio y a las habituales gangas suman estrategias de venta "de toda la vida", como colocar mesas delante de los puestos con productos más baratos para llamar la atención del cliente. De estos modos, promociones y ofertas especiales también se pueden ver estos días en los rastros.

Uno arriba o abajo lo que sí se mantiene es el número de mercadillos que siguen conformando una típica estampa en los 43 municipios de la Gran Sevilla que poseen esta cita, en la gran mayoría de los casos semanal, algunos de manera muy consolidada y que por su masiva y variada afluencia cuentan con un verdadero carácter metropolitano. Sólo Castilleja de Guzmán y Castilleja del Campo no tienen mercadillo. Sí lo poseía, aunque de reducido tamaño, Gines, municipio que ha visto cómo en los últimos tiempos la escasa afluencia de puestos y clientes ha hecho desaparecer su tradicional cita con las gangas y el regateo. Y es que para muchos acudir a estos rastros ya no es meramente una cuestión de ahorro o consumismo, sino que se convierten en un verdadero "punto de encuentro para madres e hijas que quedan para tomar el cafelito, amigos que compran juntos...".

Los mercadillos también conocidos como rastrillos, gitanos o piojitos, según el municipio, son una modalidad de comercio ambulante que se extiende por todo el territorio nacional pero que en Andalucía está implantada en el 90% de las poblaciones, en el 96% en el caso de Sevilla, provincia que congrega el mayor número de clientes potenciales, además. Nueve de cada 10 se realizan con una frecuencia semanal. Su fecha de celebración en la Gran Sevilla, al igual que en el resto de la provincia, es variada, si bien el miércoles es el día con mayor presencia (11), seguido del martes y el sábado (ocho en ambos casos).

En cuanto al lugar de ubicación, el recinto ferial suele ser el sitio favorito para su instalación, si bien en algunos casos están algo alejados del pueblo lo que dificulta su acceso, mientras que en el lado contrario los que se instalan en el casco urbano a veces se quedan pequeños porque los puestos son cada vez más grandes, "muchos han progresado e incluso tienen camiones".

La profesionalización del sector es otra característica que llegó respaldada por la ley que regula el comercio ambulante desde 1988. Superada la visión como "competencia desleal" para las tiendas, el presidente de Aprecama apunta que es "un sistema comercial más, que tiene que cumplir la normativa y que paga los impuestos como todos". En numerosos puestos es posible ver ya incluso el pago con tarjeta.

La amenaza llega ahora para unos y otros desde los bazares, fundamentalmente montados por chinos, para los que él demanda "mayor control y vigilancia y una moratoria como en su día se hizo con las grandes superficies".

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