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Cultura

Premios Goya 2014: Franco triunfa en la noche de los ausentes

El director sevillano obtiene dos galardones con su ópera prima, ‘La herida’, en una ceremonia sin Wert en la que otro invisible, Álex de la Iglesia, dio la campanada con ocho ‘cabezones’ para ‘Las brujas de Zugarramurdi’.

el 10 feb 2014 / 01:22 h.

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28 EDICIÓN PREMIOS GOYA La alfombra roja de los Goya Los mejores momentos de la Gala El director sevillano Fernando Franco obtuvo el Goya al Mejor director novel por su película La herida, que se llevó también el galardón a la Mejor actriz protagonista para Marian Álvarez. Para ella tuvo Franco palabras de agradecimiento –«el día más importante para la película no es hoy, sino cuando quedamos en una tetería de Lavapiés y me dijiste que sí», dijo– y tras recordar los momentos «complicados por lo que pasa actualmente la educación y la cultura» dio también las gracias a las personas que le ayudaron «a estudiar el trastorno límite de personalidad, así como a las personas que lo sufren y a quienes me han ayudado a incluir retazos de su película en la vida de Ana», el personaje central de su filme. El cineasta, que hasta ahora era únicamente conocido como montador –labor que sigue desempeñando– fue consagrado definitivamente en una noche de premios muy repartidos, donde sin embargo el cine andaluz no salió demasiado bien parado. Sí tuvo la suerte y los votos de los académicos a su favor David Trueba, que se llevó el reconocimiento al Mejor director y la Mejor película por Vivir es fácil con los ojos cerrados, además de otras cuatro estatuillas. El Hotel Auditorium de Madrid acogió la ceremonia de entrega de los premios de la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas de España, que celebraba su vigésimo octava edición. La gala dirigida por Manel Fuentes, tuvo un marcado carácter reivindicativo desde el mismo paseo inaugural por la alfombra roja, donde se dieron cita dos centenares de trabajadores de Coca-cola recientemente despedidos de la fábrica de Fuenlabrada, hasta los discursos de los ganadores, que aludieron repetidamente a la necesidad de apoyar el cine español, hicieron numerosas alusiones a la necesidad de una enseñanza pública de calidad y afearon la ausencia del Ministro de Cultura. Muy a su pesar, José Ignacio Wert fue de hecho uno de los indiscutibles protagonistas de la noche. Otro notable ausente, el director Álex de la Iglesia, que se encontraba rodando un documental en Buenos Aires, resultó uno de los grandes triunfadores del año con nada menos que ocho cabezones, de los diez a los que optaba. Además de los premios técnicos, destacó el premio a la Mejor actriz de reparto a la veterana Terele Pávez, después de cuatro nominaciones fallidas en ediciones anteriores. Tampoco pasó desapercibido el discurso del presidente de la Academia, Enrique González Macho, quien dirigió duras palabras a la política del Gobierno para con el séptimo arte. «Estamos sufriendo la injusticia del IVA cultural que ha demostrado su ineficacia y ha causado precisamente los efectos contrarios a los que se pretendía», aseveró, al tiempo que afirmaba que «hoy en día hacer cine es un acto casi heroico», para concluir lanzando un mensaje de ánimo a toda la profesión: «Creamos en la belleza de nuestros sueños, en la bondad de nuestro trabajo y en la posibilidad de realizarlos». Por su parte, entre los más decepcionados se encontraban anoche Manuel Martín Cuenca, cuyo filme Caníbal quedó muy por debajo de las expectativas, así comoGracia Querejeta, que con 15 años y un día también aspiraba a todo. Otro favorito, el actor andaluz Antonio de la Torre, que por segundo año consecutivo se colaba en dos categorías a la vez –Mejor actor protagonista y Mejor actor de reparto– deberá esperar al menos un año más para añadir a sus vitrinas un segundo bronce . En cuanto a los números cómicos de la gala, que no destacaron demasiado y en ocasiones parecieron un refrito de gags de otros años, destacó el andaluz Alex O’Dogherty, quien cantó, tocó varios instrumentos y divirtió más que ninguno de sus compañeros. Tanto que no sería ni mucho menos un mal presentador para, por ejemplo, la edición del año que viene. EL PALMARÉS Mejor película: Vivir es fácil con los ojos cerrados. Mejor dirección: David Trueba, Vivir es fácil con los ojos cerrados. Mejor actor protagonista: Javier Cámara. Vivir es fácil con los ojos cerrados. Mejor actriz protagonista: Marian Álvarez, La herida. Mejor documental: Las maestras de la República, Pilar Pérez Solano. Mejor película de animación: Futbolín, de Juan José Campanella. Mejor película iberoamericana: Azul y no tan rosa, Miguel Ferrari. Mejor película europea: Amor, Michael Haneke. Mejor dirección artística: Arturo García, José Luis Arrizabalaga, Las brujas de Zugarramurdi. Mejor maquillaje y peluquería: Mª D. Gómez Castro, J- Hernández Valentín, P. Rodríguez, F. J. Rodríguez. Las brujas de Zugarramurdi. Mejor dirección novel: FernandoFranco, La herida. Mejor efectos especiales: Juan R. Molina, Ferrán Piquer, Las brujas de Zugarramurdi. Mejor director de fotografía: Pau Esteve Birba, Caníbal. Mejor guión original: David Trueba, Vivir es fácil con los ojos cerrados. Mejor guión adaptado: Alejandro Hernández, Mariano Barroso, Todas las mujeres. Mejor dirección de producción: Carlos Bernases, Las brujas de Zugarramurdi Mejor sonido: Charly Schmukler, Nicolás de Poulpiquet, Charly Schmukler, Las brujas de Zugarramurdi. Mejor música original: Pat Metheny, por Vivir es fácil con los ojos cerrados. Mejor canción original: Josh Rouse, La gran familia española. Mejor actor de reparto: Roberto Álamo, La gran familia española. Mejor actriz de reparto: Terele Pávez, Las brujas de Zugarramurdi. Mejor actor revelación: Javier Pereira, por Stockholm. Mejor actriz revelación: Natalia de Molina, Vivir es fácil con los ojos cerrados, Mejor corto de ficción: Abstenerse agencias, de Gaizka Urresti Mejor corto de animación: Cuerdas, de Pedro Solís. Mejor corto documental: Minerita, de Raúl de la Fuente. Mejor vestuario: Paco Delgado, Las brujas de Zugarramurdi Mejor montaje: Pablo Blanco, Las brujas de Zugarramurdi. Goya de Honor: Jaime de Armiñán.

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